Trump llama a los miembros de la OTAN "cobardes" por no aportar ayuda militar en Ormuz

Trump critica a los aliados por no querer participar en una operación naval econjunta en el Golfo Pérsico

La negativa por parte de la mayoría de los miembros de la OTAN desata la furia del presidente estadounidense que los acusa de cobardes por no querer colaborar

Luego de que la mayoría de los miembros de la OTAN rechazaran la propuesta del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de crear un corredor seguro sobre el estrecho de Ormuz, este arremetió contra los líderes de la Alianza Atlántica al llamarlos "cobardes" por no querer comprometerse con la guerra en Irán.

El mandatario estadounidense publicó en Truth Social un contundente mensaje en el que afirma que, sin Estados Unidos, "la OTAN sería un tigre de papel". Además, los acusó de solo levantar la voz cuando los precios de los combustibles subieron.

"Ahora que esa batalla está ganada militarmente, con muy poco peligro para ellos, se quejan de los altos precios del petróleo que se ven obligados a pagar, pero no quieren ayudar a abrir el Estrecho de Ormuz", lanzó el republicano.

Trump afirmó que se trata de una "simple maniobra militar" que ayudaría a destrabar el acceso por el estrecho de Ormuz, que se encuentra actualmente cerrado por el Ejército iraní como represalia a los constantes ataques perpetrados por Estados Unidos e Israel desde el 28 de febrero.

La interrupción del transporte marítimo por este pasaje, que conecta el golfo pérsico con el Océano Indíco, ha provocado fuertes escaladas en los precios del barril de petróleo. Varios países se han visto perjudicados por el cierre de Ormuz, entre ellos Estados Unidos, donde el galón de gasolina ha subido más de un dólar en menos de un mes.

Ante la negativa de colaborar con el Ejército estadounidense para una crear coalición naval internacional para permitir el tránsito de petroleros por el estrecho de Ormuz, Trump no se guardo el enojo contra sus pares dentro del organismo:

"Es tan fácil para ellos hacerlo, con tan poco riesgo. ¡Cobardes, y lo recordaremos!".

Diversos gobiernos europeos respondieron a la propuesta, algunos mostraron apertura al diálogo para delinear mejor las condiciones para acceder al plan; otros simplemente lo rechazaron desde primer minuto.

En Reino Unido, el primer ministro Keir Starmer reconoció la relevancia económica del paso marítimo, pero descartó el envío de buques de guerra. El mandatario afirmó que el país "no se dejará arrastrar a una guerra más amplia" y subrayó que cualquier acción "no será, y nunca se ha previsto que sea, una misión de la OTAN".

En Dinamarca, la primera ministra Mette Frederiksen también descartó participar en operaciones de combate, al señalar que no se sumará a una escalada sin mandato internacional claro. Países bálticos como Lituania y Estonia indicaron que evaluarán la propuesta, aunque condicionaron cualquier decisión a conocer los objetivos y la estructura de mando de la misión.

Otros países manifestaron una postura más firme. El primer ministro de Países Bajos, Rob Jetten, calificó como "muy difícil" implementar una misión en el corto plazo. Por su parte, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, declaró: "Quiero ser muy claro, Francia no está en guerra y no vamos a involucrarnos". El gobierno francés informó que analiza una alternativa de escolta marítima con carácter "pacífico y de acompañamiento".

Alemania reiteró su rechazo a participar en operaciones militares en la región. El canciller Friedrich Merz afirmó: "Alemania no está ni estará" involucrada en una guerra contra Irán y añadió que "no participaremos con medios militares para garantizar la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz". Asimismo, sostuvo que "la OTAN es una alianza defensiva, no intervencionista".

España, con peores antecedentes en su relación con Estados Unidos, adoptó una posición similar. El ministro de Exteriores, José Manuel Albares, aseguró: "España no participará en ninguna operación militar en el estrecho de Ormuz" y destacó que la prioridad es "que la guerra se detenga".

La mayoría en la OTAN coincide en que esta "simple maniobra militar", como la define Trump, arrastraría a la organización a una guerra directa contra Irán, lo cual podría conllevar peores consecuencias tanto para la alianza como para el mundo.