Pagos digitales en México superan 6,000 millones de operaciones en 2025 y elevan riesgos de fraude digital y exigencias en verificación de identidad
El crecimiento de los pagos digitales en México elevó la presión sobre los sistemas de verificación de identidad y prevención de fraude digital, ante el aumento de transacciones inmediatas que reducen el margen de corrección. Este cambio responde a la expansión del pago en tiempo real, que obliga a fortalecer controles de seguridad y gestión de riesgo en el sistema financiero.
En 2025, México registró más de 6,000 millones de operaciones a través del SPEI, con un monto superior a 600 billones de pesos, según datos citados por Jumio. Durante 2024, el sistema acumuló 5,342 millones de transferencias por 578 billones de pesos, de las cuales 5,337 millones correspondieron a consumidores finales.
Samer Atassi, vicepresidente de Jumio para Latinoamérica, explicó a NotiPress que "el pago en tiempo real ya es cotidiano, y eso eleva el listón de confianza, identidad y control de fraude". Añadió que cuando las transacciones ocurren en segundos, "el margen de corrección prácticamente desaparece", lo cual obliga a implementar mecanismos de prevención más robustos.
México mantiene una posición relevante dentro del ecosistema regional, donde los pagos digitales representan cerca del 60% del gasto del consumidor. En el país, aproximadamente el 60% de la población utiliza SPEI, lo que confirma la integración del pago inmediato en la vida diaria y eleva la exigencia en materia de seguridad financiera.
El avance de los pagos instantáneos modificó la gestión de riesgo en instituciones financieras. Atassi señaló que el modelo pasó de "detectar y corregir" a "prevenir o perder", debido a que las operaciones son prácticamente irreversibles. Esta condición impulsa el uso de decisiones automatizadas en milisegundos, basadas en biometría, comportamiento del usuario y análisis de dispositivos.
Datos del estudio Online Identity Survey 2025 indican que el 79% de los usuarios en México percibe el fraude impulsado por inteligencia artificial como una amenaza mayor que los métodos tradicionales. Entre las principales preocupaciones destacan identificaciones falsas generadas con IA (86%), phishing automatizado (84%) y deepfakes con voz o video (83%).
Los patrones de fraude en pagos inmediatos incluyen la suplantación de identidad mediante deepfakes, creación de identidades sintéticas y ataques de inyección de datos. Estas prácticas buscan evadir controles tradicionales y acelerar autorizaciones fraudulentas dentro de sistemas financieros digitales.
Frente a este escenario, la identidad digital adquirió un papel central dentro de la infraestructura financiera. Atassi indicó que "la identidad deja de ser un trámite y se convierte en una infraestructura invisible que sostiene confianza y continuidad operativa". Este enfoque responde a la expansión de servicios financieros digitales, que operan de forma remota y continua.
Las instituciones que no refuercen sus procesos de verificación digital enfrentan riesgos asociados a pérdidas económicas, deterioro de confianza y posibles incumplimientos regulatorios. En este contexto, el fortalecimiento de mecanismos de autenticación y monitoreo se posiciona como un requisito operativo en el sistema financiero digital.
El desarrollo de sistemas de pagos instantáneos en América Latina, como el caso de Pix en Brasil con más de 170 millones de usuarios, muestra la necesidad de combinar interoperabilidad, confianza en la identidad digital y arquitecturas abiertas para sostener el crecimiento del ecosistema.
Hacia 2026, los desafíos incluyen el incremento del fraude digital con inteligencia artificial, la protección de datos biométricos y la implementación de modelos de identidad reutilizable. Estos factores consolidan la necesidad de fortalecer la seguridad en pagos digitales ante el crecimiento sostenido del uso de plataformas financieras en tiempo real.