A través de fondos humanitarios, la ONU busca mitigar la crisis provocada por el bloqueo petrolero y el deterioro del sistema eléctrico
El deterioro del acceso a energía en Cuba obligó a Naciones Unidas a desplegar un plan humanitario de emergencia que busca sostener los servicios esenciales más vulnerables de la isla. Con una inversión de 94,1 millones de dólares, la organización intenta mitigar los efectos de la escasez de combustible, los apagones prolongados y el impacto sobre sectores como salud, educación y acceso a agua potable.
La medida fue anunciada luego de que la crisis energética se agravara tras la imposición de un bloqueo petrolero de facto por parte del gobierno de Estados Unidos en enero, que detuvo completamente la llegada de cargamentos de crudo. La situación se intensificó con el colapso de las centrales eléctricas locales y la reducción del suministro procedente de Venezuela. Desde el 9 de enero, ningún petrolero atracó en puertos cubanos.
Francisco Pichón, coordinador residente de la ONU en Cuba, declaró que el plan busca "mantener en funcionamiento los servicios esenciales para las personas más vulnerables del país y salvar vidas". Según informó la ONU, si las reservas actuales de combustible se agotan, "tememos un rápido deterioro, con la posible pérdida de vidas" .
El Plan de Acción Ampliado fue desarrollado a partir de la respuesta inicial al huracán Melissa, que golpeó a la isla en octubre. Su alcance se amplió ante la creciente demanda de asistencia humanitaria provocada por la falta de energía. La estrategia contempla intervenciones en 63 municipios de ocho provincias y abarca seis sectores prioritarios: salud, educación, seguridad alimentaria, agua y saneamiento, habitabilidad y logística.
Los cortes de electricidad, que superan las 20 horas diarias en algunas zonas, paralizaron operaciones médicas, suspendido clases y limitado el funcionamiento de sistemas de refrigeración para vacunas. El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, calificó la situación sanitaria como "profundamente preocupante" . Añadió: "en el último mes se han pospuesto miles de cirugías, los pacientes con enfermedades graves, incluyendo embarazadas, han sido expuestas a riesgos debido a la falta de energía" .
Dentro del plan, ONU propone un modelo de trazabilidad del combustible para garantizar su uso humanitario y mejorar su distribución. "La viabilidad y la implementación de este plan de acción dependen obviamente de soluciones en materia de combustible", señaló Pichón . Para lograrlo, la ONU inició conversaciones con Washington con el objetivo de permitir el ingreso de cargamentos energéticos con fines exclusivamente humanitarios.
La asistencia se destinará a reforzar el transporte, mantener en operación hospitales y escuelas, y facilitar la entrega de agua y alimentos. Además, contempla la colaboración con el sector no estatal cubano para ampliar capacidades logísticas.
Cuba sufrió al menos siete apagones generales desde finales de 2024. Según la ONU, el colapso de la red eléctrica y la escasez de combustibles comprometen directamente la continuidad de servicios esenciales.