Washington ejecutó ataques contra Irán al considerar que su programa nuclear estaba cerca de volverse imposible de detener, según declaraciones de Marco Rubio
Estados Unidos intensificó su ofensiva contra Irán con el objetivo de impedir que avance hacia el desarrollo de armas nucleares, al considerar que el país se encontraba cerca de alcanzar capacidades difíciles de frenar. La acción fue ejecutada por el secretario de Estado Marco Rubio al afirmar que podría haber una última oportunidad para evitar un régimen islámico nuclear.
Desde la cuenta de la Casa Blanca en X, señaló que Irán estaba "a punto" de contar con un programa de armas demasiado poderoso para ser superado. El funcionario justificó que esta situación motivó la intervención militar en un momento considerado decisivo.
En ese contexto, afirmó: "Irán quiere tener armas nucleares. De eso no hay duda". También rechazó que el programa iraní tenga fines energéticos, al indicar que las instalaciones nucleares se construyen bajo tierra y fuera de la supervisión pública.
De acuerdo con el secretario de Estado, el gobierno iraní rechazó propuestas internacionales para desarrollar energía nuclear con fines civiles. "Se le han ofrecido todas las oportunidades para tener un programa nuclear que les permita obtener energía, no armas, y en todas y cada una de ellas lo han rechazado", sostuvo.
La estrategia estadounidense contempla además debilitar las capacidades militares de Irán, particularmente su programa de misiles y drones, descrito como un "escudo convencional" destinado a proteger instalaciones estratégicas.
Por su parte, el presidente Donald Trump declaró que, si no se alcanza un acuerdo, Estados Unidos podría hacer retroceder a Irán "a la edad de piedra", con el fin de impedir su desarrollo nuclear. Además, el 31 de marzo de 2026 adelantó a los medios de comunicación que la guerra podría durar dos o tres semanas.
Rubio subrayó el carácter urgente de la ofensiva al señalar que "esta era nuestra última y mejor oportunidad" para evitar que Irán acceda a armas nucleares. Añadió que impedir este escenario responde a un riesgo considerado crítico en materia de seguridad internacional. La operación de Washington apunta a que Irán enfrente presión suficiente para comprometerse a no desarrollar armamento nuclear.