Tesla agota Model S y X tras caída en ventas y apuesta por IA con robot Optimus y Cybercab como nuevos ejes de crecimiento global
Tesla se encuentra en la fase final de comercialización de los modelos Model S y Model X, tras confirmar el fin de los pedidos personalizados y la existencia de solo unas pocas unidades disponibles en inventario. La decisión marca un cambio en la estrategia de la compañía hacia proyectos vinculados a inteligencia artificial.
El 3 de abril de 2026, Elon Musk señaló en la red social X: "Solo quedan algunos en inventario", confirmando que la producción de ambos modelos está cerca de concluir. La medida se había anticipado desde enero de 2026, en un contexto de disminución sostenida en sus ventas.
Los datos reflejan esta tendencia. Las entregas combinadas de Model S y Model X alcanzaron su punto máximo en 2017 con 101.312 unidades, mientras que en 2025 descendieron a 50.850 vehículos, cifra que incluye también la Cybertruck. En contraste, Tesla entregó 1,63 millones de vehículos a nivel global ese mismo año, impulsada principalmente por los modelos Model 3 y Model Y.
El cambio estratégico implica que Tesla no sustituirá estos vehículos con un modelo eléctrico tradicional de menor costo. Musk descartó el desarrollo de un automóvil de aproximadamente 25.000 dólares y redirigió el enfoque hacia el robot humanoide Optimus y el Cybercab, un vehículo autónomo biplaza presentado como concepto en 2024.
La compañía planea producir los robots Optimus en su planta de Fremont, California, una vez finalice la fabricación de los Model S y X. En paralelo, Musk indicó que la producción del Cybercab comenzará en abril en la fábrica de Austin, Texas.
Los modelos Model S y Model X tuvieron un papel relevante en la evolución de Tesla. El Model S, lanzado en 2012, fue el primer vehículo eléctrico de producción masiva de la empresa y contribuyó a posicionar los autos eléctricos en el mercado global. El Model X, introducido en 2015, incorporó un diseño distintivo y amplió el alcance comercial de la compañía.
En relación con este último modelo, Musk declaró en su momento: "Creo que nos dejamos llevar demasiado con el Model X" y añadió: "No estoy seguro de que nadie deba fabricar este coche", en referencia a su complejidad de diseño y producción.
El crecimiento reciente de Tesla se ha apoyado en los modelos Model 3 y Model Y, aunque las ventas muestran señales de desaceleración. En 2025, la empresa reportó 1,69 millones de vehículos vendidos, lo que representó una caída por segundo año consecutivo.
Durante el primer trimestre de 2026, Tesla entregó 358.023 vehículos eléctricos a nivel mundial, un aumento del 6% respecto al mismo periodo del año anterior, aunque por debajo de las expectativas del mercado.
El enfoque hacia inteligencia artificial también se refleja en el desarrollo del Cybercab, diseñado para operar sin volante ni pedales, y depender completamente de sistemas de conducción autónoma. Este modelo enfrenta desafíos regulatorios, ya que las normas actuales requieren controles físicos en los vehículos.
Sobre el futuro del transporte, Musk afirmó: "La gran mayoría de los kilómetros recorridos en el futuro serán autónomos" y añadió que "probablemente menos del 5% de los kilómetros recorridos serán conducidos por alguien en el futuro, tal vez tan solo el 1%".
La transición de Tesla hacia inteligencia artificial y automatización redefine su modelo de negocio, mientras concluye la producción de los vehículos que marcaron sus primeras etapas en el mercado eléctrico.