El petróleo bajó tras llegar a una tregua entre Estados Unidos e Irán, aunque Infinox advierte que la oferta y el transporte aún enfrentan riesgos hoy
Petróleo registró una caída después del anuncio de un alto al fuego condicional de dos semanas, aunque el mercado mantiene la atención sobre los riesgos de oferta. La baja respondió a una expectativa inmediata de menor tensión geopolítica, pero las restricciones en transporte y exportación siguen activas y podrían limitar nuevas correcciones en los precios.
En su análisis de mercado del 8 de abril de 2026, Thadeu Dos Santos, director regional de Infinox para LATAM, atribuyó la reacción a un alivio inicial sobre el suministro en Medio Oriente. El especialista señaló que el acuerdo entre Estados Unidos e Irán elevó la expectativa de una desescalada de corto plazo y de una mejora gradual en las condiciones de tránsito energético.
Tambien indicó que el entendimiento incluye medidas para restablecer un paso más seguro por el estrecho de Ormuz una ruta clave para el mercado petrolero global. Según el análisis, "Los precios del petróleo registraron una fuerte caída después de que los mercados reaccionaran al anuncio de un alto al fuego condicional de dos semanas entre Estados Unidos e Irán, lo que ha elevado las expectativas de una desescalada a corto plazo y de una mejora gradual en las condiciones de suministro y transporte en la región".
Pese a ese movimiento, Infinox sostuvo que la mejora no elimina los problemas físicos que afectan la cadena de suministro. El reporte explicó que los calendarios de transporte siguen alterados y el retorno a la normalidad podría tardar semanas incluso si la tregua se mantiene. Bajo ese escenario, la normalización de los flujos de exportación de crudo sería gradual y no inmediata.
Dicha lectura del mercado, de acuerdo con Dos Santos, sigue condicionada por la fragilidad del acuerdo y por la posibilidad de incumplimientos. Inclusive señaló que los operadores permanecerán atentos a los titulares mientras avanzan las negociaciones. En ese contexto, la caída del petróleo responde más a una corrección por alivio temporal que a una resolución definitiva de los factores de riesgo sobre la oferta.
Para América Latina, el informe planteó un efecto mixto. Los precios altos del petróleo suelen beneficiar a los países exportadores netos, debido a un mejor desempeño en términos de intercambio y mayores ingresos fiscales. Al mismo tiempo, un encarecimiento de la energía puede trasladarse a la inflación y endurecer las condiciones financieras, con efectos distintos según la política económica de cada país.
Este análisis también advirtió sobre el impacto regional dependiendo de cuánto dure la tregua y de la velocidad con la cual se recompongan las exportaciones y el transporte marítimo. En los hechos, el mercado petrolero reaccionó con una baja tras el anuncio del alto el fuego, pero la oferta aún enfrenta restricciones logísticas, sensibilidad geopolítica y un proceso de normalización aun sigue abierto.