Iniciativa entre Argentina, Israel y Estados Unidos (Acuerdos de Isaac) suma países en América Latina y plantea bloque contra terrorismo y crimen transnacional
El lanzamiento de los Acuerdos de Isaac abrió un nuevo frente de coordinación entre Argentina, Israel y Estados Unidos orientado a seguridad regional y contención de redes criminales. La propuesta incorpora países de América Latina y establece un marco de cooperación con alcance político y estratégico.
Una declaración conjunta entre Javier Milei y Benjamin Netanyahu formalizó el esquema, el cual compromete a sus participantes en la defensa de la democracia, así como en acciones contra terrorismo, antisemitismo y narcotráfico. El documento también identifica a los firmantes como parte de "los descendientes de Isaac y las naciones de la tradición judeocristiana".
Para Zvika Klein del Jerusalem Post, la iniciativa no se limita a cooperación técnica o comercial. El texto plantea una continuidad conceptual respecto a acuerdos previos impulsados en Medio Oriente, al señalar que "Isaac continuó con el legado de Abraham", en referencia a su vínculo con los Acuerdos de Abraham.Visibilizó cómo el mandatario argentino integra en los discursos la filosofía griega, el derecho romano y los valores juecristiano así como el estudio sistemático de la Torá (biblia hebrea), todo con el único argumento de la libertad.
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En términos operativos, Uruguay, Panamá y Costa Rica aparecen como los primeros países en sumarse al esquema. La declaración mantiene abierta la incorporación de nuevos actores del hemisferio occidental alineados con los principios del acuerdo.
Funcionarios de Estados Unidos e Israel ya habían establecido un grupo de trabajo sobre América Latina meses antes del anuncio. Ese mecanismo sostuvo reuniones en Israel y sirvió como base para la coordinación que ahora se formaliza, aseveró Klein.
La participación del embajador estadounidense Mike Huckabee durante la presentación incluyó la transmisión del respaldo del presidente Donald Trump. Este elemento reforzó ante la prensa el carácter trilateral de la propuesta y su proyección en la región.
Por su parte, Klein también introduce una lectura política sobre el rol de Javier Milei dentro de este proceso. En palabras del rabino Shimon Axel Wahnish, "La verdadera revolución de Milei en Argentina no fue económica ni política. Fue cultural y espiritual".
Así, el autor posiciona el acuerdo como una plataforma en expansión. Su desarrollo dependerá de la adhesión de nuevos países y de la implementación de mecanismos conjuntos en seguridad, comercio y cooperación internacional.