En un clima geopolítico de tensiones, marcado por las políticas migratorias de Trump, la afición del fútbol considera no viajar a Estados Unidos
Hacia la celebración de la Copa Mundial FIFA 2026, las sedes de los partidos en territorio estadounidense generaron polémica entre la afición y figuras públicas. Con motivo de las políticas migratorias de Washington, un sector de los aficionados a nivel internacional considera no asistir a Estados Unidos.
En la opinión de Oxford Economics, cerca de 1.24 millones de extranjeros podrían acudir a Estados Unidos en clave de la Copa Mundial 2026. Si bien los pronósticos de derrama económica por turista se acercan a los 5 mil dólares, así como un promedio de dos partidos por aficionado, las condiciones geopolíticas del territorio estadounidense podrían afectar este desempeño.
De acuerdo con Amnistía Internacional, las personas que acudan a Estados Unidos para asistir y mirar los partidos entre el 12 de junio y el 19 de julio se encuentran en riesgo por los antecedentes de irregularidades del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés). Cifras compartidas por el organismo no gubernamental señalaron que más de 500 mil personas fueron deportadas de manera irregular y con uso de violencia en 2025, lo cual elevó la tensión entre los aficionados.
Asimismo, fuentes de derechos humanos consultadas por NotiPress informaron que el clima social durante la temporada de partidos estará marcado por protestas contra la deportaciones y el desplazamiento urbano. Al respecto, Amnistía Internacional resaltó que las otras sedes enfrentarán otros problemas: en México, las protestas por el encarecimiento de la vivienda; y en Canadá, las medidas contra la población en situación de calle.
Frente a la celebración del Mundial 2026, figuras internacionales condenaron la decisión de la FIFA por realizar los partidos en el contexto migratorio y bélico de Washington, incluso ante el alto al fuego en Irán. En la opinión de Clare Daly, exdiputada por Dublín en el Parlamento Europeo, la afición debe realizar un boicot y no generar derrama económica por turismo.
Tras una investigación, la agencia de noticias encontró que la afición indignada protestó con motivo de otros temas: la guerra en Irán y el incremento del precio de la gasolina. Con comentarios desde "espero que los estadios se queden vacíos", hasta "los aficionados no somos ricos como para comprar boletos de avión 5 veces más caros", un sector de los fans considera no asistir a Estados Unidos.
Bajo esta línea, comentarios en redes sociales y foros online, como en el caso de Photon, indicaron que los aficionados en esta situación verán los partidos desde sus hogares. Si bien no existen cifras oficiales sobre las estimaciones de aficionados que permanecerán en sus países, la derrama económica proyectada por la FIFA no ha reportado cambios a menos de dos meses de iniciar los partidos.