El presidente colombiano se reunió con Delcy Rodríguez y acordaron mayor cooperación en temas como seguridad y energía, con la frontera como eje central de la agenda bilateral
Por primera vez desde la asunción de Delcy Rodríguez, la mandataria interina recibió a un presidente extranjero en el Palacio de Miraflores. El jefe de Estado colombiano, Gustavo Petro, llegó el viernes 24 de abril a Caracas para reunirse con su par venezolana y discutir una serie de temas que competen a ambas naciones.
La cooperación fronteriza concentró el esperado encuentro entre los dos mandatarios, después de una cancelación previa y en medio de presiones por colombianos detenidos por razones políticas en Venezuela. Ambos gobiernos plantearon problemas persistentes en materia de seguridad, como el narcotráfico, el contrabando y la presencia de grupos armados ilegales en la frontera.
La reunión se realizó en el Palacio de Miraflores, luego de que el encuentro previsto para el 13 de marzo en el puente binacional Atanasio Girardot, conocido como Tienditas, fuera cancelado por motivos de seguridad. La visita permitió retomar una agenda que ambos gobiernos venían trabajando en áreas como defensa, relaciones exteriores, comercio y energía.
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Petro afirmó, tras varias horas de conversación, que "la humanidad hermana comienza por los vecinos". También señaló que ambos acordaron "liberar a los pueblos de la frontera de las mafias", entre las cuales mencionó narcotráfico, trata de personas y minería ilícita. El presidente colombiano agregó que el compromiso apunta a que "la frontera solo sea para el pueblo".
Rodríguez sostuvo que se establecerán planes militares para compartir inteligencia contra bandas criminales y grupos de delito transnacional. También indicó que Colombia y Venezuela avanzarán en la integración energética, una de las áreas incluidas en los contactos previos entre ambos gobiernos.
El eje principal del encuentro fue la situación fronteriza, una de las zonas más dinámicas y complejas de América Latina. En esa región conviven actividades económicas legales, con un comercio anual estimado en miles de millones de dólares, y problemáticas persistentes como contrabando, narcotráfico y presencia de grupos armados ilegales.
Entre los actores presentes en esa zona figuran organizaciones guerrilleras como el Ejército de Liberación Nacional y redes criminales vinculadas al tráfico de drogas. La coordinación en seguridad aparece como una prioridad para reducir la violencia y estabilizar los corredores fronterizos compartidos por ambos países.
La agenda incluyó reuniones privadas y ampliadas entre delegaciones, según la información oficial proporcionada. También se firmó el acta final de la III Comisión de Vecindad e Integración, mecanismo orientado a consolidar compromisos institucionales entre Bogotá y Caracas.
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En la reunión se destacó el vínculo humano que tienen ambos países. Millones de ciudadanos comparten lazos familiares a ambos lados de la frontera, mientras cerca de tres millones de migrantes venezolanos se establecieron en Colombia durante la última década.
Pero además, ambos países comparten una difícil relación con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Mientras que Venezuela se ha encontrado en el radar tanto antes como después de la captura de Nicolás Maduro el 3 de enero, Colombia se ha visto incluido en varias de las advertencias que el presidente norteamericano le ha hecho al régimen chavista.
Bajo la administración de Delcy Rodríguez, Caracas ha logrado sanear el vínculo con Washington. Por su parte, el presidente Petro se ha acercado a su par estadounidense para reparar una relación al borde de la ruptura total.
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Petro confirmó previamente su decisión de trasladarse a Caracas para concretar la reunión, después de la suspensión del encuentro fronterizo. La visita dio continuidad a contactos ministeriales y buscó ordenar una agenda pragmática entre dos países con tensiones históricas y desafíos compartidos.
Los compromisos anunciados se concentraron en seguridad, energía, migración y coordinación institucional. La firma del acta de la III Comisión de Vecindad e Integración quedó planteada como el paso formal para registrar los acuerdos trabajados por ambas delegaciones.