Fitch Ratings advierte que Colombia requerirá un ajuste fiscal del 3% del PIB, proceso que tomará casi todo el gobierno que asuma en 2026
Colombia deberá enfrentar un ajuste fiscal equivalente al 3% de su Producto Interno Bruto (PIB) tras las elecciones presidenciales de 2026, un proceso que podría extenderse durante casi todo el periodo de gobierno, de acuerdo con un análisis de Fitch Ratings. El informe ubica al país entre los casos más preocupantes de América Latina en términos de sostenibilidad fiscal.
El diagnóstico, difundido el 2 de mayo de 2026, señala que la situación no depende del resultado electoral, ya que cualquier administración entrante deberá reorganizar las finanzas públicas. Este ajuste implicará reducir el gasto, aumentar los ingresos o combinar ambas medidas en una proporción equivalente a tres pesos por cada cien generados por la economía nacional.
Durante un seminario virtual, Richard Francis, director sénior de soberanos de la calificadora, afirmó: "Independientemente de quién gane, creemos que va a ser muy difícil tener un ajuste significativo en la política fiscal. Va a ser un proceso de varios años".
El análisis indica que el deterioro fiscal no es reciente. Colombia pasó de niveles cercanos al promedio de países con calificación BB a registrar déficits superiores a ese grupo. Además, la calificadora anticipa un aumento en indicadores clave. Según Francis: "El déficit aumentará este año, la carga de intereses aumentará este año y la relación deuda/PIB aumentará este año".
La deuda pública y el costo de los intereses representan una presión creciente sobre las finanzas del Estado. A esto se suma una desaceleración del crecimiento económico, que Fitch estima por debajo del 3%, con riesgos a la baja frente a proyecciones anteriores.
El entorno macroeconómico se complica con factores como la inflación y el aumento de tasas de interés por parte del Banco de la República, lo que encarece el crédito y limita la inversión. Asimismo, la calificadora expresó preocupaciones sobre la autonomía institucional tras decisiones recientes en la política económica.
Colombia acumula tres rebajas en su calificación soberana desde 2018 y actualmente se sitúa en BB/Estable, por debajo del grado de inversión. En este contexto, los candidatos con mayor visibilidad —Iván Cepeda, Abelardo De la Espriella y Paloma Valencia— enfrentarán el mismo escenario fiscal tras los comicios.
El informe de Fitch Ratings establece que Colombia requerirá un ajuste fiscal del 3% del PIB, con incremento del déficit, deuda y costos financieros, en un proceso que se extenderá durante el próximo gobierno independientemente del resultado electoral.