BYD y Stellantis exploran fábricas europeas para acelerar la producción de autos eléctrico

Las automotrices negocian la reactivación de plantas en Italia, España y Francia para fortalecer su presencia en el mercado europeo

BYD y Stellantis negocian el uso de fábricas en Europa para impulsar la producción de autos eléctricos y competir con Tesla

BYD y Stellantis iniciaron negociaciones para reactivar plantas industriales en Italia, España y Francia. Las negociaciones tienen el objetivo de ampliar la producción de vehículos eléctricos en Europa y responder al aumento de la competencia en el sector automotor.

Las conversaciones se desarrollan en un contexto marcado por mayores costos energéticos, regulaciones ambientales más estrictas y el crecimiento sostenido de la demanda de autos eléctricos en el continente. La estrategia permitiría a BYD fortalecer su presencia industrial en la Unión Europea y a Stellantis aprovechar instalaciones con baja utilización.

De acuerdo con información citada por medios de comunicación especializados en el sector, la automotriz china analiza adquirir o utilizar plantas inactivas en Italia y Francia, con posibilidades de expansión en España. Stella Li, vicepresidenta ejecutiva de BYD, señaló que la compañía busca producir localmente para reducir la dependencia de las exportaciones desde Asia y consolidar su cadena de suministro europea.

BYD ha acelerado su expansión internacional en los últimos años. En 2025 concluyó la construcción de su planta en Szeged, Hungría, con capacidad para producir 300 mil vehículos al año. La posible incorporación de nuevas instalaciones en Europa Occidental reforzaría su estrategia de manufactura regional.

Para Stellantis, la negociación representa una opción para mantener activas fábricas que enfrentan menor demanda, al tiempo que adapta su estructura productiva a la transición hacia la movilidad eléctrica. Si se concreta el acuerdo, la cooperación podría contribuir a reducir la sobrecapacidad industrial en el sur de Europa y preservar empleos en regiones con tradición automotriz, como Turín en Italia y Vigo en España.

No obstante, el proyecto enfrenta desafíos regulatorios y comerciales. La Unión Europea mantiene investigaciones sobre posibles subsidios estatales a fabricantes chinos de vehículos eléctricos, entre ellos BYD, lo que podría derivar en medidas compensatorias. La producción dentro del bloque europeo permitiría a la empresa mitigar parte de esos riesgos.

Analistas del sector prevén que, de avanzar las negociaciones durante 2026, BYD podría anunciar una adquisición en Italia antes de finalizar el año, con operaciones previstas para 2027.

La posible alianza entre BYD y Stellantis refleja la transformación de la industria automotriz europea, donde fabricantes tradicionales y nuevos competidores buscan fórmulas de cooperación para acelerar la electrificación y mantener competitividad frente a empresas como Tesla y Volkswagen.