La OMS declaró emergencia sanitaria internacional por un brote de ébola de la variante Bundibugyo en África, para la cual no existen vacunas ni tratamientos aprobados
La Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró una emergencia de salud pública de importancia internacional por el brote de ébola causado por la variante Bundibugyo. Fue detectado principalmente en la República Democrática del Congo (RDC) y con casos confirmados en Uganda. El organismo informó que el evento ha sido relacionado con más de 300 casos sospechosos y al menos 80 fallecimientos, en un contexto donde no existen vacunas ni tratamientos aprobados para esta cepa.
La declaratoria, emitida el 17 de mayo de 2026, representa el nivel más alto de alerta contemplado en el Reglamento Sanitario Internacional. Su propósito es facilitar la movilización de recursos, personal médico, laboratorios y sistemas de vigilancia para contener la propagación del virus.
El brote ha generado preocupación porque algunos contagios ya fueron identificados en ciudades como Goma, Kinshasa y Kampala, además de las zonas rurales donde suelen concentrarse estos episodios. La OMS señaló que la expansión hacia centros urbanos incrementa el riesgo de transmisión regional.
Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS, pidió a los países reforzar los sistemas de detección y aislamiento de casos. No obstante, también aconsejó no cerrar las fronteras internacionales a través de redes sociales.
La enfermedad provoca fiebre alta, debilidad extrema, vómitos, diarrea y, en casos severos, hemorragias internas y externas. Se transmite por contacto directo con fluidos corporales de personas infectadas o con objetos contaminados. Según la cepa y el acceso a atención médica, la tasa de mortalidad puede oscilar entre 25 y 90 por ciento.
La variante Bundibugyo fue identificada por primera vez en Uganda en 2007 y ha estado asociada a brotes limitados. Su letalidad estimada se ubica entre 25 y 40 por ciento.
"Actualmente existen importantes incertidumbres sobre el número real de personas infectadas y la propagación geográfica asociada a este evento", declaró Tedros Adhanom Ghebreyesus. "Además, se desconoce en gran medida la relación epidemiológica con los casos conocidos o sospechosos".
La OMS y los Centros para el Control de Enfermedades de África indicaron que podría existir transmisión comunitaria activa en distintas regiones, mientras equipos internacionales fortalecen laboratorios, centros de tratamiento y tareas de vigilancia epidemiológica.
El organismo internacional aclaró que el brote no ha sido catalogado como pandemia, aunque mantiene el llamado a reforzar la detección, el aislamiento y el rastreo de contactos para limitar su expansión.