Argentina decomisa 721 animales exóticos marinos traficados desde Kenia en Ezeiza

Los animales quedaron bajo evaluación técnica, sanitaria y ambiental tras permanecer 120 horas en condiciones críticas de traslado

Controles aduaneros y sanitarios activaron un operativo ambiental tras detectar fauna marina tropical sin permisos de importación en 33 cajas en Ezeiza

Un cargamento irregular con 721 animales exóticos marinos quedó bajo custodia tras ser detectado sin permisos de importación. Los ejemplares viajaban desde Kenia en bolsas individuales, dentro de cajas de traslado.

El operativo ocurrió en la terminal de cargas del Aeropuerto Internacional de Ezeiza, en Argentina. La Agencia de Recaudación y Control Aduanero activó los controles junto con el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria ya que la carga incluía 33 cajas con fauna silvestre.

La Brigada de Control Ambiental de la Subsecretaría de Ambiente intervino junto con la Dirección General de Aduanas y equipos sanitarios. Ethiopian Airlines había transportado el envío desde África hacia territorio argentino y desde su salida hasta el rescate, los animales permanecieron 120 horas encerrados.

Qué animales viajaban en el cargamento

Entre los ejemplares identificados había peces cirujano, peces globo, peces león, peces mariposa, pulpos, cangrejos y estrellas de mar. Las autoridades registraron 102 especies de peces e invertebrados marinos tropicales aunque muchos organismos llegaron muertos o en estado crítico después del viaje.

Una de las especies detectadas fue el pez león, considerado relevante por su posible impacto ambiental. Esta especie, de origen asiático, colonizó arrecifes del Atlántico, el Caribe y zonas del nordeste de Brasil. Su ingreso sin control puede afectar ecosistemas coralinos y actividades económicas asociadas.

La Ley Nacional de Conservación de la Fauna Silvestre 22421 exige autorización previa para importar animales. Esa normativa permite prohibir especies cuando puedan generar riesgos ecológicos, económicos o sanitarios. El cargamento estaba destinado a un importador no registrado.

Qué hicieron con los animales y el envío

Tras el decomiso, los ejemplares vivos fueron trasladados a Fundación Temaikèn, institución ubicada en Escobar, provincia de Buenos Aires. Equipos técnicos y veterinarios montaron una estructura especial para estabilizar a los organismos tropicales. La operación demandó más de 28 horas continuas de trabajo.

La fundación habilitó diez tanques adicionales con soporte de vida para fauna marina tropical. También incorporaron sistemas de calefacción, filtración y acondicionamiento del agua. Cada medida apuntó a sostener parámetros adecuados de temperatura, salinidad y calidad ambiental.

Cristian Gillet, director de fauna de Fundación Temaikèn, describió las condiciones del rescate. "Muchos ejemplares fueron extraídos de ecosistemas de arrecifes y llegaron al límite de supervivencia, ya que permanecieron durante días dentro de bolsas y cajas de traslado hasta que pudo concretarse el rescate", afirmó. "Cada organismo necesitó procedimientos individuales de adaptación para reducir el shock asociado al transporte y aumentar sus posibilidades de sobrevida", agregó.

El equipo realizó más de 500 procedimientos de adaptación por goteo, uno por uno. Esa técnica permitió una transición gradual hacia nuevas condiciones de agua. También se aplicó un sistema de triaje para separar organismos vivos, ejemplares fallecidos y animales con mayor compromiso clínico.

Las autoridades evalúan ahora el destino de cada ejemplar según criterios técnicos, sanitarios y ambientales. La decisión deberá considerar la supervivencia de los animales y el riesgo de liberar especies exóticas en ecosistemas no preparados.