La OMS analiza vacunas experimentales para contener el brote de ébola en el Congo, donde la cepa Bundibugyo no tiene tratamientos aprobados
La Organización Mundial de la Salud y especialistas internacionales analizan el uso de vacunas experimentales para contener el brote de ébola en la República Democrática del Congo. En esta región, la variante detectada, conocida como Bundibugyo, no cuenta actualmente con vacunas ni tratamientos aprobados. Las autoridades sanitarias reportan cerca de 500 casos sospechosos y alrededor de 130 muertes posiblemente relacionadas con la enfermedad.
Así, la OMS informó que estudia si la vacuna Ervebo, utilizada en brotes de otras variantes del virus, podría ser útil en la emergencia actual. Sin embargo, Anne Ancia, representante del organismo en el Congo, advirtió que "a nivel internacional, estamos analizando qué vacunas o tratamientos candidatos están disponibles y si alguno podría ser útil en este brote". También precisó que el antígeno no estaría disponible antes de dos meses.
El virus Bundibugyo es uno de los tres tipos de ébola capaces de provocar brotes importantes. Según la OMS, la tasa promedio de mortalidad del ébola ronda el 50%, mientras que en epidemias previas relacionadas con esta cepa la letalidad se ha ubicado entre 30 y 50%.
La decisión sobre el posible uso de vacunas o tratamientos alternativos será tomada por los gobiernos del Congo y de Uganda, país vecino que ya confirmó al menos dos casos. El 17 de mayo de 2026 la OMS y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de África declararon la situación como una emergencia de salud pública de importancia internacional, ante la rápida expansión del virus y la ausencia de contramedidas específicas.
Por otro lado, la Coalición para las Innovaciones en la Preparación ante Epidemias, que participa en la evaluación de posibles tratamientos, recordó que un brote registrado en el Congo entre 2018 y 2019 tardó cerca de dos años en ser controlado, aun cuando ya existía una vacuna aprobada para la cepa Zaire.
La OMS y organismos internacionales buscan alternativas para frenar el brote de ébola en el Congo. Mientras, las autoridades locales evalúan el uso de vacunas experimentales frente a una variante del virus que no cuenta con tratamientos específicos.