Milei enfrenta su mayor distancia con la Iglesia tras el Tedeum

Reclamos por diálogo, pobreza y desmembramiento social marcaron una ceremonia que profundizó la tensión entre Milei y la Iglesia

Ausencia de Villarruel y respuesta oficialista suman tensión a un vínculo marcado por diferencias entre el Presidente argentino y líderes católicos

Javier Milei llegó al Tedeum con una relación más áspera con la Iglesia católica, y la homilía dejó esa distancia en primer plano. El mensaje religioso colocó en el centro la polarización política, la pobreza y el deterioro social.

El Tedeum es una ceremonia de acción de gracias celebrada en fechas patrias o acontecimientos relevantes. En Argentina, se realiza cada 25 de Mayo en la Catedral Metropolitana de Buenos Aires, durante la conmemoración de la Revolución de Mayo.

Dicha ceremonia tiene peso político porque reúne al jefe de Estado con autoridades religiosas en una fecha central del calendario argentino. Por esa razón, cada mensaje pronunciado en la Catedral suele leerse también como una señal institucional hacia el Gobierno.

Frente al Presidente y parte de su gabinete, el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, pidió una dirigencia capaz de recuperar diálogo, encuentro y reconciliación. El acto volvió a mostrar la distancia entre el Gobierno argentino y sectores centrales de la Iglesia católica.

Arzobispo de Buenos Aires centra el reclamo en diálogo y crisis social

García Cuerva, máxima autoridad católica de la arquidiócesis porteña, encabezó la homilía ante el jefe de Estado. Su mensaje apuntó contra la confrontación pública y advirtió sobre una sociedad atravesada por tensiones económicas y políticas.

La advertencia más directa llegó con una frase incluida en la homilía: "Basta de arengar la división y la polarización".

El arzobispo sostuvo que muchos argentinos experimentan derechos postergados y dificultades para sostener sus condiciones de vida. Esa lectura social apareció ante un Gobierno que defiende el ajuste fiscal como eje central de su política económica.

Oficialismo responde y cruza a la jerarquía católica

Alberto "Bertie" Benegas Lynch, diputado libertario cercano al ideario presidencial, respondió al mensaje desde su cuenta de X. El legislador calificó la homilía de García Cuerva como "lamentable e injusto con los logros del Gobierno".

Su publicación también acusó a algunos sectores religiosos de militar "con sotana" el regreso del peronismo. El cruce mostró una respuesta política directa ante una ceremonia religiosa tradicionalmente asociada a mensajes institucionales y pedidos de unidad nacional.

El presidente mantiene una identificación pública con el judaísmo, reforzada por viajes y declaraciones de cercanía con Israel. Esa definición religiosa y geopolítica convive con un vínculo más distante con parte de la jerarquía católica argentina.

Ausencia de Villarruel agrega otra señal política

La ausencia de Victoria Villarruel en el Tedeum agregó otro elemento político al escenario. La vicepresidenta no asistió a la ceremonia, en medio de su distanciamiento público con Milei y el núcleo presidencial.[img1]

Su ausencia tuvo peso adicional porque Villarruel mantiene una buena relación con sectores de la Iglesia católica. Ese vínculo contrasta con la relación más fría entre Milei y parte de la jerarquía eclesiástica argentina.

La Casa Rosada quedó así frente a dos señales simultáneas durante una fecha central para la política argentina. Por un lado, escuchó un mensaje católico sobre pobreza, diálogo y polarización; por otro, el Tedeum se realizó sin una vicepresidenta cercana a la Iglesia.