De acuerdo con una investigación realizada por SAS, la experiencia del cliente permanece como uno de los eslabones silenciosos que logran el ROI
Tras años de inversiones millonarias y entusiasmo generalizado por la inteligencia artificial (IA), las organizaciones comienzan a preguntarse: ¿la IA ofrece el retorno de la inversión esperado? Sin embargo, un análisis de la firma SAS advierte que el retorno de la inversión (ROI) es desigual, y la clave para mejorarlo no está solo en prevenir fraudes, sino en reducir la fricción con el cliente.
De acuerdo con el maual de Lenovo, It’s Time for AI-nomics, el gasto en inteligencia artificial se triplicó, pero el ROI elude a la mayoría de las empresas. Información de la tecnológica consultada por NotiPress señaló que esta barrera de acceso no frena el optimismo del sector corporativo, el cual se encuentra cerca del 93 por ciento.
Para Julie McElroy, global banking strategic advisor de SAS, el enfoque de convergencia de riesgos permite integrar sistemas ante las principales amenazas. El fraude permanece en tendencia de riesgos, y según cifras de SAS del 2025: 85% de los encuestados por un estudio señalaron que lo califican en el top de 5 prioridades. Asimismo, un estudio publicado por la consultora y otras 3 empresas indicó que las pérdidas por fraudes en materia digital superan los 48 mil millones de dólares (mmdd) al año.
Frente al clima de fraudes y ataques de ingeniería social, la IA se presenta en el mundo corporativo con dos rostros. Por un lado, es la herramienta que permite a los ciberdelincuentes realizar ataques más sofisticados; por otra parte, es una de las líneas de defensa clave.
Al hablar de confianza corporativa, los especialistas del sector IA suelen enfocarse en factores como prevención de fraudes y reducción de costos. No obstante, SAS destacó que la fricción y satisfacción del cliente requieren mayor atención para lograr la integración e mejorar la balance de inversión.
En la opinión de McElroy, los consumidores se exponen a experiencias frustrantes cuando la implementación de IA no logra integrar los distintos sistemas de las operaciones. Esto ocurre en casos como el paso de una aplicación móvil a la atención en sucursal, donde la falta de coordinación entre departamentos puede llevar a información discrepan (ejemplo: ofertas en renovación de planes).
"Creo que es importante que las instituciones financieras no subestimen el valor de reducir la fricción y la frustración del cliente. Muchas veces hablamos únicamente de números, reducir costos o disminuir el fraude", informó Julie McElroy
Bajo esta línea, la vocera de SAS detalló que mejorar la relación con el cliente puede reducir los costos hasta en 2.1 mil millones de dólares. Por ello, la escalabilidad y sostenibilidad de una inteligencia artificial debe considerar la ventaja de abordar de forma adecuada a los consumidores.
Ante un consumo con más exigencias en materia de personalización y transparencia, los clientes requieren tanta confianza como las operaciones al interior de las compañías. Según la información consultada por la agencia de noticias, el cálculo financiero al adoptar la IA bajo un enfoque de reducción de desigualdad deben considerar el costo por episodios de desconfianza.
Finalmente, los clientes exigen personalización, pero solo si es transparente y respetuosa, señalaron las investigaciones consultadas. En un panorama de adopción acelerada de IA, las compañías pueden beneficiarse con un enfoque de integración total con consideración por el cliente.