Lula habilita más petróleo en la Amazonía y enfrenta críticas antes de las urnas

Petrobras invertirá cerca de 500 millones de dólares para abrir 22 pozos en Urucú, la mayor reserva terrestre de Brasil

Nuevas perforaciones en la Amazonía exponen el cruce entre combustibles fósiles, transición energética y campaña electoral

Brasil reabrió una disputa energética y ambiental al habilitar nuevas perforaciones petroleras en Urucú, dentro de la Amazonía brasileña. El reinicio llega antes de las elecciones generales de octubre y coloca al petróleo amazónico en el centro del debate público. Urucú es un campo petrolero y gasífero ubicado en el estado de Amazonas, no una ciudad ni una división administrativa.

El anuncio fue presentado el 27 de mayo de 2026 en Manaos, capital del estado de Amazonas. Petróleo Brasileiro SA, conocida como Petrobras, informó una inversión de 2.500 millones de reales, cerca de 500 millones de dólares. La empresa estatal busca ampliar en 20% la extracción de hidrocarburos en esa zona amazónica.

Urucú concentra el nuevo avance petrolero

La apertura de 22 nuevos pozos en Urucú forma parte del plan de Petrobras para ampliar su base terrestre de petróleo y gas. La petrolera considera esa área la mayor reserva terrestre brasileña de hidrocarburos y un activo clave para el suministro regional.

Magda Chambriard, presidenta de Petrobras, dijo que la inversión busca sostener la producción energética del norte brasileño. "Va a haber gas en Amazonas por muchos años, y va a alimentar las térmicas del estado y generar la electricidad que la ciudad de Manaos y los demás municipios necesitan", afirmó.

Luiz Inácio Lula da Silva defendió la explotación petrolera como una vía para sostener crecimiento económico y financiar la transición energética. "Nos gusta Brasil, nos gusta Petrobras, queremos vivir bien, trabajar bien, estudiar bien, y solo tendremos eso si la economía crece", declaró el presidente brasileño.

En la Amazonía brasileña, Urucú produce cerca de 105.000 barriles equivalentes de petróleo por día y abastece generación eléctrica. En 2025, la producción de gas de Urucú representó casi 8% del total nacional, de acuerdo con los datos difundidos sobre el campo.

Clima energía y calendario electoral

La decisión llega después de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático, celebrada en Belém en 2025. En ese foro, Brasil respaldó discusiones sobre una transición gradual para reducir el uso de combustibles fósiles.

Organizaciones ambientales cuestionaron la apertura de nuevas fronteras petroleras por los posibles efectos sobre la selva amazónica. Suely Araujo, del Observatorio do Clima, planteó que la Amazonía debería quedar libre de explotación de petróleo y gas.

El componente electoral amplificó la discusión porque Brasil celebrará elecciones generales el 4 de octubre de 2026. El Tribunal Superior Electoral fijó un eventual segundo turno para el 25 de octubre.

De cara a las elecciones, Lula mantiene la intención de competir por un cuarto mandato no consecutivo en Brasil. Ese contexto convirtió la autorización petrolera en un asunto observado más allá de la política brasileña.

La discusión ocurre junto a otros proyectos amazónicos, incluida la carretera BR-319 entre Amazonas y Rondonia. Petrobras sostiene que Urucú aporta gas para centrales térmicas y suministro eléctrico en Manaos y otros municipios amazónicos.