En medio de una contienda de propiedad intelectual y patrocinios de la FIFA, México decidió respaldar a la federación al prohibir el ambush marketing
Cada cuatro años, cuando la Copa Mundial de la FIFA moviliza a millones de aficionados, las marcas buscan asociar su imagen y financiamiento al evento deportivo más visto del mundo. Donde la mayoría desembolsa por asociarse con los canales oficiales, algunos utilizan estrategias para aparecer en el radar de los espectadores sin pagar. Ante el Mundial 2026, México decidió respaldar a la federación con un alto legal a esta práctica, conocida como ambush marketing.
De acuerdo con la última edición de las directrices de propiedad intelectual de la FIFA, la federación de fútbol cede solo algunos derechos comerciales, entre los que destacaron publicidad y retransmisión. Asimismo, este acuerdo depende de un contrato de exclusividad donde las marcas oficiales vinculadas a la FIFA promueven la inversión para ambos participantes al prestar su imagen.
También conocidos como afiliados comerciales de la FIFA, estas vinculaciones publicitarias se dividen en 4 grandes campos: socios, patrocinadores, patrocinadores plus, y promotores. Gracias a las licencias emitidas por la federación, entre las marcas que mantienen relaciones oficiales se encuentran gigantes como VISA, Coca Cola, Rexona y McDonald's.
No obstante, algunas marcas desarrollaron estrategias para burlar los permisos de la FIFA e impulsar sus productos durante la temporada alta de venta de la Copa Mundial. Entre ellas, el ambush marketing destaca por su facilidad de implementación. Dicha estrategia consiste en aprovechar huecos legales y estrategias de publicidad para sumarse a la celebración del evento deportivo sin adquirir licencias.
A diferencia de otros engaños publicitarios, el ambush representa una amenaza central por un elemento clave: puede operar desde la legalidad y aprovechar medidas como nombres alternativos para llamar a los eventos deportivos. En el caso de la FIFA, si las marcas detectan que no necesitan pagar licencias para anunciarse, eso podría generar pérdidas de patrocinadores.
Para la Comisión Europea, el principal reto publicitario para la FIFA en este periodo es la asociación de marcas, ya que los países huéspedes pueden tener distintas jurisdicciones al respecto de la propiedad intelectual. Bajo esta línea, prevenir el ambush marketing se volvió prioridad para la federación rumbo a la celebración de la Copa Mundial en México el próximo 11 de junio.
En respuesta, las autoridades mexicanas actualizaron la Ley Federal de Protección a la Propiedad Industrial (LFPPI) el pasado 3 de abril. Publicada en el Diario Oficial de la Federación (DOF), esta modificación tipifica este tipo de publicidad como una infracción administrativa.
Frente a las necesidades publicitarias y de propiedad intelectual de la FIFA, la cooperación a nivel jurídico cobró importancia en 2026. Cabe señalar que la federación identificó estos requisitos tras la Copa Mundial de Catar en 2022, cuando la empresa Budweiser realizó tweets publicitarios después de la revocación de su licencia para vender alcohol por parte de las autoridades locales.