Fundador de Yatama y exdiputado regional, Brooklyn Rivera permanecía detenido desde 2023 antes de morir en un hospital de Managua tras meses de problemas de salud
Brooklyn Rivera murió bajo custodia del Estado nicaragüense tras más de dos años de detención, desaparición forzada denunciada y reclamos por su liberación. Su fallecimiento abrió un nuevo pedido de investigación independiente de Naciones Unidas, que también reclamó una autopsia imparcial y la entrega de sus restos a la familia.
El dirigente miskito, de 73 años, fue fundador del partido indígena Yapti Tasba Masraka Nanih Aslatakanka, conocido como Yatama. El Ministerio de Salud de Nicaragua informó el 31 de mayo de 2026 que murió por complicaciones médicas en Managua.
Rivera estaba detenido desde septiembre de 2023, cuando fue arrestado en Bilwi, una ciudad de la costa caribeña nicaragüense. Amnistía Internacional lo había declarado preso de conciencia y exigía su liberación inmediata e incondicional antes de su muerte.
El Grupo de Expertos en Derechos Humanos sobre Nicaragua pidió investigar la muerte bajo custodia estatal y garantizar una autopsia imparcial. También solicitó devolver los restos mortales de Rivera a sus familiares, una demanda central tras el anuncio oficial del fallecimiento.
Los expertos señalaron que la falta de investigación imparcial y la no devolución del cuerpo "refuerza la fuerte presunción de responsabilidad estatal por su muerte". Reed Brody, integrante del grupo, afirmó que Rivera "no falleció por enfermedad", sino por las condiciones de su desaparición forzada.
Nicaragua atribuyó el deterioro físico y neurológico del dirigente a "una bacteria generada por el virus del covid-19". Las autoridades también aseguraron que Rivera recibió atención médica antes de morir, después de permanecer hospitalizado por problemas respiratorios.
El caso ocurre bajo el gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo, calificado como dictadura por Estados Unidos en sanciones recientes contra funcionarios nicaragüenses. Washington señaló represión, detenciones injustas, torturas y muertes de opositores desde las protestas de 2018.
La Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos ya había advertido sobre denuncias de desapariciones forzadas en Nicaragua. En mayo de 2026, expertos de la ONU pidieron información sobre Rivera y otros detenidos cuyo paradero no estaba claro.
Rivera fue diputado regional y una figura vinculada con la defensa de derechos territoriales, autogobierno e identidad del pueblo miskito. Yatama representa a comunidades indígenas de la costa caribeña y mantuvo reclamos históricos sobre participación política y derechos colectivos.
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos había otorgado medidas cautelares a Rivera desde octubre de 2023 por considerar que enfrentaba riesgo grave. La Corte Interamericana de Derechos Humanos también mantenía medidas provisionales relacionadas con su protección.