El oro cerró al alza mientras cayeron los rendimientos; inflación en eurozona y tasas de la Fed mantienen cautela sobre el metal en mercados globales
El oro avanzó el 2 de junio mientras la caída de los rendimientos soberanos redujo parte de la presión sobre el metal precioso. El movimiento ocurrió en un mercado condicionado por inflación persistente, expectativas sobre bancos centrales y señales de menor tensión en Oriente Medio.
El contrato frontal de oro en Comex cerró con un avance de 0,31%, hasta US$4.489,10 por onza troy, de acuerdo con datos de mercado publicados este martes. La sesión dejó al metal con tres cierres positivos en las últimas cuatro jornadas, aunque el desempeño siguió marcado por riesgos inflacionarios y expectativas de tasas.
"El oro registró avances a medida que retrocedían las rentabilidades de la deuda soberana", señaló Thadeu Dos Santos, director regional de Infinox para LATAM. El análisis atribuyó parte del movimiento a la reacción de los mercados ante señales de una posible desescalada en Oriente Medio.
Los rendimientos de bonos gubernamentales también retrocedieron durante la jornada. En Europa, los bonos de la eurozona siguieron la baja de los Treasuries estadounidenses, en un contexto de menores precios del petróleo y expectativas sobre avances diplomáticos en la región, según reportes de mercado.
El escenario inflacionario mantuvo presión sobre el análisis del oro. Eurostat informó el 2 de junio que la inflación anual de la eurozona se ubicó en 3,2% en mayo de 2026, frente al 3,0% registrado en abril, de acuerdo con su estimación preliminar.
La Reserva Federal (Fed) mantuvo en abril el rango objetivo de la tasa de fondos federales entre 3,50% y 3,75%. En su comunicado, el banco central estadounidense señaló que la inflación seguía elevada, en parte por el aumento reciente de los precios globales de la energía, y vinculó la incertidumbre económica con los acontecimientos en Oriente Medio.
El calendario de la Fed marca su siguiente reunión para el 16 y 17 de junio de 2026, con actualización de proyecciones económicas. Ese encuentro será seguido por inversionistas debido a la relación entre tasas de interés, dólar y demanda de activos refugio sin rendimiento, como el oro.
Dos Santos indicó que las preocupaciones sobre inflación y política monetaria siguen como motores centrales del mercado. En su lectura, ese entorno "tiende a mantener elevadas las rentabilidades globales, creando un escenario más complejo para el oro".
La dinámica del metal también se relaciona con el comportamiento de los bancos centrales. El World Gold Council señaló en su panorama 2026 que la demanda oficial de oro y la función del metal como diversificador de portafolios permanecen como factores relevantes en un contexto de volatilidad.
El análisis de Infinox identificó tres variables de seguimiento para las próximas sesiones: las negociaciones entre Estados Unidos e Irán, los datos económicos de Estados Unidos y las decisiones de los principales bancos centrales. El precio del oro quedó así vinculado al balance entre menores rendimientos, riesgos geopolíticos, inflación y señales de política monetaria.