Marco Rubio confirmó más asistencia de emergencia tras una llamada con Rodrigo Paz por la crisis de abastecimiento y salud en Bolivia
La asistencia estadounidense a Bolivia aumentará mientras los bloqueos de carreteras restringen alimentos, medicamentos y atención sanitaria en varias regiones. Estados Unidos justificó la medida por el desabastecimiento causado por la interrupción del transporte terrestre y las dificultades para trasladar suministros esenciales.
El secretario de Estado, Marco Rubio, comunicó la decisión el jueves 4 de junio durante una llamada con el presidente boliviano, Rodrigo Paz. El Departamento de Estado informó que la ayuda incluirá asistencia de emergencia y respaldo logístico para comunidades afectadas por la crisis.
Las rutas permanecen bloqueadas desde el 6 de mayo y afectan conexiones clave entre ciudades, zonas productivas y servicios sanitarios. La interrupción del tránsito complica el traslado de alimentos, combustibles, medicamentos, oxígeno medicinal y pacientes.
Rubio trasladó a Paz el respaldo de Washington ante una crisis marcada por protestas, rutas cerradas y presión sobre hospitales. También reafirmó el "compromiso inquebrantable de Estados Unidos de apoyar la democracia boliviana", de acuerdo con la comunicación oficial.
La intervención estadounidense responde al impacto humanitario de los bloqueos, especialmente en el abastecimiento por carretera. Bolivia depende de esos corredores para conectar mercados, hospitales, centros productivos y zonas alejadas con suministros de uso diario.
"El secretario señaló que Estados Unidos intensificará la asistencia de emergencia y el apoyo logístico a Bolivia para ayudar a quienes enfrentan una grave escasez de alimentos y medicamentos debido a los bloqueos ilegales de carreteras destinados a desestabilizar la sociedad boliviana", indicó el Departamento de Estado.
Sectores afines al expresidente Evo Morales, junto con sindicatos y organizaciones campesinas, participan en las protestas. Entre los grupos mencionados figuran la Central Obrera Boliviana y la Federación de Campesinos de La Paz Tupac Katari.
La falta de tránsito también alcanzó al sistema sanitario, donde varios pacientes enfrentaron demoras para recibir atención. Datos citados por organismos nacionales e internacionales registran al menos diez muertes durante el conflicto.
Siete de esas muertes fueron asociadas con la imposibilidad de acceder a atención médica oportuna por las rutas bloqueadas. Otras tres ocurrieron durante las protestas, incluido un manifestante en un operativo de despeje.
El Gobierno boliviano presentó una iniciativa legislativa para facilitar la participación de la Policía y las Fuerzas Armadas en tareas de desbloqueo. La propuesta busca restablecer el tránsito de alimentos, combustibles, medicamentos y pacientes bajo un marco legal específico.
Para Hernán Paredes, viceministro de Régimen Interior, el proyecto tiene como objetivo principal "dar un alivio humanitario". También señaló que no debe repetirse una situación con muertes por falta de atención médica.
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos expresó preocupación por el impacto de la crisis sobre derechos fundamentales. La Cancillería boliviana pidió una evaluación equilibrada y completa, mientras destacó las afectaciones en salud, alimentos, medicamentos y otros servicios.