El Senado de Estados Unidos aprobó fondos para ICE y Patrulla Fronteriza, con recursos para deportaciones, detenciones y vigilancia migratoria federal
El Senado aprobó un proyecto de ley que inyecta fondos extraordinarios al Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) y la Patrulla Fronteriza para fortalecer la aplicación de leyes migratorias. La medida todavía necesita revisión de la Cámara de Representantes, donde se espera una votación la próxima semana.
La votación final se realizó durante la madrugada del viernes 5 de junio y terminó con 52 votos a favor y 47 en contra. La iniciativa fue impulsada por legisladores republicanos para colaborar con la agenda migratoria del presidente Donald Trump.
El resultado mostró una división partidista clara en torno al financiamiento. "Ningún senador demócrata respaldó la propuesta" y la única integrante republicana que votó en contra fue Lisa Murkowski, debido a preocupaciones procedimentales e institucionales frente a las prioridades del presidente.
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La legislación contempla recursos adicionales para el ICE y la Patrulla Fronteriza. Ambas agencias dependen del Departamento de Seguridad Nacional y ejecutan tareas centrales de control migratorio.
El proyecto destinará 70.000 millones de dólares adicionales para reforzar las operaciones de control migratorio durante los próximos tres años. Ese monto quedaría orientado a ampliar capacidades operativas en zonas fronterizas y dentro del territorio estadounidense.
Entre las áreas contempladas por el paquete se encuentran:
El dinero permitiría sostener operaciones de deportación, detención y vigilancia migratoria impulsadas por el gobierno federal. La Casa Blanca planteó como objetivo ampliar la capacidad de las agencias para aplicar una política más agresiva contra la inmigración irregular.
Legisladores republicanos defendieron la necesidad de fortalecer a los organismos migratorios. También acusaron a los demócratas de bloquear recursos considerados clave para la seguridad fronteriza.
Los demócratas reclamaron condiciones para cualquier presupuesto destinado al Departamento de Seguridad Nacional. Entre sus pedidos figuraban "una mejor identificación de los agentes federales" y "una mayor utilización de órdenes judiciales en algunos procedimientos".
La Cámara de Representantes deberá definir si ratifica el paquete aprobado por el Senado. Si eso ocurre, el gobierno federal dispondrá de una inyección extraordinaria para ampliar las operaciones de ICE y la Patrulla Fronteriza.
Para los migrantes en situación irregular, el nuevo presupuesto podría significar mayor presencia de agentes federales y más acciones de fiscalización migratoria. El alcance concreto dependerá de cómo el Departamento de Seguridad Nacional distribuya los recursos entre detenciones, deportaciones, vigilancia y logística.