Perú repite una espera electoral con Fujimori y Sánchez voto a voto

Con una diferencia mínima, el escrutinio mantiene abierto el balotaje y prolonga la espera por un resultado definitivo

Balotaje en Perú concentra la atención regional por una diferencia estrecha, conteos cruzados y antecedentes de demoras en la primera vuelta

Un margen mínimo volvió a dejar a Perú pendiente de cada acta en la segunda vuelta presidencial entre Keiko Fujimori y Roberto Sánchez. La contienda seguía sin ganador claro, con resultados oficiales parciales y conteos rápidos privados ubicados dentro de un empate técnico. La demora extendió la incertidumbre electoral y reforzó el recuerdo de una primera vuelta también marcada por un conteo prolongado.

Más de 27 millones de electores fueron convocados el 7 de junio de 2026 para definir la presidencia. La Oficina Nacional de Procesos Electorales, conocida por la sigla ONPE, habilitó un sistema de resultados en tiempo real mientras avanzaba el procesamiento de actas. Con más del 90% del escrutinio reportado, la diferencia entre ambos candidatos seguía por debajo de un punto porcentual.

Conteo ajustado mantiene abierta la definición

El recuento oficial mostraba a Fujimori con una ventaja leve en varios cortes parciales, mientras los conteos rápidos daban otro escenario. Ipsos proyectó 50,3% para Sánchez y 49,7% para Fujimori, una brecha de seis décimas. Datum también ubicó a Sánchez ligeramente arriba, aunque dentro de un margen insuficiente para cerrar la elección.

Las dos campañas reaccionaron con mensajes distintos ante la falta de un resultado definitivo. Fujimori pidió cautela y afirmó: "Sea cual sea el resultado, lo reconoceremos y llamo a la otra fuerza a hacer lo mismo". Sánchez habló ante simpatizantes en Lima y cerró su intervención con la frase "democracia sí, dictadura no".

Ante un margen mínimo, las actas observadas, los votos pendientes y el sufragio emitido fuera del país ganan peso. En una elección tan cerrada, cada actualización puede modificar la lectura provisional del resultado. Por eso, la autoridad electoral pidió esperar el cierre completo antes de confirmar quién asumirá la presidencia.

Primera vuelta ya había dejado una espera extensa

El antecedente inmediato aumenta la atención sobre los tiempos del escrutinio peruano. La primera vuelta del 12 de abril tuvo un conteo prolongado durante 33 días, con reclamos y revisión de resultados antes de confirmar el balotaje. Ese proceso terminó con Fujimori y Sánchez clasificados para la segunda vuelta presidencial.

Fujimori, lideresa de Fuerza Popular, compite por cuarta vez en una segunda vuelta presidencial. Sánchez, candidato de Juntos por el Perú, llegó al balotaje como heredero político del expresidente Pedro Castillo. Ambos disputan una elección marcada por baja diferencia, fuerte polarización y un Congreso fragmentado.

La definición presidencial llega después de una década de inestabilidad institucional, con ocho presidentes en diez años. Quien gane deberá asumir el 28 de julio y gobernar con fuerzas legislativas divididas.