Sheinbaum afirmó que el acuerdo entre EU e Irán puede aliviar precios del petróleo tras la reapertura de Ormuz y apoyar el abasto energético mundial
La reapertura prevista del estrecho de Ormuz tras el acuerdo entre Estados Unidos e Irán puede reducir la presión sobre el precio del petróleo y el abasto energético mundial, de acuerdo con la postura expresada por Claudia Sheinbaum. La mandataria mexicana afirmó que el entendimiento representa un alivio económico por su posible efecto en los precios y el suministro de energía.
Sheinbaum dijo el 15 de junio de 2026, durante su conferencia matutina, que espera la firma formal del acuerdo anunciado entre Washington y Teherán. "Será un respiro para la economía desde los países hasta la economía personal", remarcó la presidenta al referirse al impacto del conflicto en el mercado energético internacional.
La mandataria señaló que el bloqueo del estrecho de Ormuz afectó el acceso al petróleo para distintas regiones. También indicó que la reapertura del paso marítimo volvería a facilitar el suministro, principalmente para países de Asia y Europa, según la transcripción difundida por medios nacionales.
El acuerdo anunciado contempla un alto al fuego, la reapertura del estrecho de Ormuz y una firma formal prevista para el viernes en Suiza, de acuerdo con reportes internacionales. El entendimiento también incluiría la reanudación de conversaciones sobre el programa nuclear iraní.
El precio del petróleo también formó parte del mensaje de Sheinbaum. La presidenta ubicó el barril alrededor de 80 dólares, después de haber alcanzado niveles cercanos a 100 dólares durante el conflicto, y relacionó una posible baja con efectos sobre el precio de las gasolinas en México.
La importancia del estrecho de Ormuz radica en su papel estratégico dentro del comercio energético mundial. Por esa ruta transita cerca de una quinta parte del petróleo y del gas natural licuado que se consume en el mundo, lo que lo convierte en uno de los corredores marítimos más relevantes para el suministro global.
La posición de Estados Unidos sobre los beneficios económicos para Irán se mantiene bajo condiciones. El vicepresidente JD Vance señaló que la firma del acuerdo no implicaría automáticamente la liberación de recursos financieros para el gobierno iraní.
Desde Teherán, medios iraníes indicaron que el documento forma parte de un memorando de entendimiento y no de un acuerdo definitivo. Esa versión sostiene que temas como el programa nuclear de Irán y el eventual levantamiento de sanciones quedarían sujetos a negociaciones posteriores.
La firma formal del acuerdo sigue prevista para el viernes en Suiza. Hasta entonces, la reapertura del estrecho de Ormuz, la evolución del precio del crudo, el abasto energético y las negociaciones entre Estados Unidos e Irán permanecen como los principales ejes del entendimiento anunciado.