Canadá enfría sus expectativas sobre la revisión inmediata del T-MEC

Canadá baja expectativas sobre una prórroga rápida del acuerdo comercial con Estados Unidos y México

Canadá redujo expectativas sobre una renovación inmediata del T-MEC antes del plazo del 1 de julio para definir si el acuerdo se prorroga hasta 2042

La renovación inmediata del T-MEC perdió fuerza antes de la reunión trilateral convocada para este miércoles 1 de julio, luego de que el primer ministro de Canadá, Mark Carney, moderara las expectativas sobre una resolución rápida entre Ottawa, Washington y México. El plazo previsto por el propio tratado llega con posiciones aún incompletas y con la respuesta de Estados Unidos como el punto central de incertidumbre.

Desde Kuujjuaq, en el norte de Quebec, Carney evitó anticipar un cierre del proceso y dijo ante periodistas: "No espero ningún drama mañana. No estoy buscando mi bolígrafo". De esta forma, el primer ministro marcó distancia frente a la posibilidad de una firma inmediata para extender el acuerdo comercial por otros dieciséis años, hasta 2042.

Carney afirmó que espera un "intercambio constructivo" en la reunión virtual con representantes de los tres países. Aun así, Ottawa no prevé que el encuentro del miércoles deje una resolución definitiva sobre el futuro del pacto.

El plazo no implica una ruptura del acuerdo

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El miércoles 1 de julio es la fecha establecida para que Canadá, Estados Unidos y México comuniquen si quieren prorrogar el T-MEC. Canadá y México ya expresaron formalmente su apoyo a la extensión, pero Washington todavía no definió públicamente su postura.

Si uno de los tres socios no respalda la prórroga, el tratado no termina de inmediato. El acuerdo seguiría vigente hasta 2036, pero comenzaría un proceso de revisión anual durante los siguientes diez años. Esa ruta abriría una nueva etapa de negociaciones sin una fecha clara de cierre. De todas formas, esta posibilidad no está del todo confirmada, ya que pueden abrirse otros caminos que no requieran un chequeo por año.

Aranceles mantienen presión sobre Canadá

La revisión del T-MEC llega en medio de tensiones comerciales entre Canadá y Estados Unidos. Desde febrero, el presidente estadounidense, Donald Trump, impuso aranceles a importaciones canadienses, una decisión que reabrió fricciones en sectores clave de la relación bilateral.

La mayoría de los bienes canadienses están exentos por su cobertura dentro del T-MEC. Sin embargo, siguen vigentes gravámenes sectoriales sobre acero, aluminio, automóviles y madera, industrias con peso económico y político para Canadá.

Para Ottawa, preservar el acceso preferencial al mercado estadounidense es una prioridad. Estados Unidos concentra la mayor parte de las exportaciones canadienses, por lo cual el alivio frente a los aranceles ocupa un lugar relevante en las conversaciones.

Washington mantiene dudas sobre el pacto

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La Administración Trump ha cuestionado en reitaradas ocasiones el T-MEC pese a que el acuerdo fue negociado durante su primer mandato para reemplazar al antiguo TLCAN. Entre sus prioridades aparece impedir que productos de terceros países, especialmente China, entren al mercado estadounidense a través de Norteamérica.

"No necesitamos nada de lo que tiene Canadá, no necesitamos nada de lo que tiene México, pero ellos necesitan todo lo que tenemos", afirmó. "No necesitamos sus coches, no necesitamos su madera, no necesitamos su energía, no necesitamos nada de lo que tienen", agregó.

Otro punto de interés para Washington es elevar la proporción de manufactura realizada dentro de Estados Unidos. Esa postura agrega presión a una revisión ya marcada por la incertidumbre sobre el calendario y el alcance de las negociaciones.

Los tres países trendrán una reunión virtual, en la cual participarán el secretario de Economía mexicano, Marcelo Ebrard, el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, y el ministro responsable del Comercio de Canadá, Dominic LeBlanc.