Trump relató su llamada a Infantino para revisar la sanción de Balogun. El caso abrió debate sobre la injerencia política en el Mundial a solo horas del partido EEUU-Bélgica
La suspensión levantada a Folarin Balogun dejó al Mundial en una disputa inesperada, luego de que Donald Trump reconociera públicamente su llamada a Gianni Infantino para pedir una revisión del caso. El delantero estadounidense había sido expulsado en el partido ante Bosnia y Herzegovina, pero quedó habilitado para enfrentar a Bélgica en octavos de final.
Desde el Despacho Oval, Trump relató cómo intervino tras la tarjeta roja recibida por Balogun. La FIFA había anunciado el domingo 5 de julio que, aunque la expulsión se mantiene, el castigo de un partido no se aplicará de inmediato y quedará en pausa durante un período de prueba, lo que permite al jugador de 25 años disputar el duelo en Seattle.
Trump dijo que habló directamente con el presidente de la FIFA después de conocer las consecuencias de la expulsión. "Sí, lo hice, hablé con Gianni, que es muy respetado, que organizó la Copa del Mundo más exitosa de la historia", afirmó ante periodistas. Además, sostuvo: "no le dije qué hacer, no puedo decirle qué hacer, pero no creo que fuera él quien tomara la decisión. Creo que fue un comité el que la tomó, y tomaron la decisión correcta".
El presidente estadounidense sostuvo que pidió revisar la jugada porque consideró injusta la sanción automática. "Le dije: Gianni, tenemos todos estos partidos, cada uno está resultando ser un Super Bowl", expresó. También aseguró que, a su juicio, el choque no merecía una expulsión: "Eso no fue una falta, ni siquiera fue una infracción. Había dos tipos corriendo a toda velocidad que, por casualidad, chocaron entre sí".
[img1]
Balogun recibió tarjeta roja en el minuto 64, luego de una revisión del VAR por una entrada en la que pisó el tobillo del defensor bosnio Tarik Muharemovic. El árbitro del partido, el brasileño Raphael Claus, no ordenó automáticamente la expulsión, sino que esperó a las revisiones en video para sacarle tarjeta roja a Balogun.
Trump puso también a Claus bajo la lupa. "No podés colocar tu pie con precisión sobre el pie de otra persona cuando vas a toda velocidad. No, se trataba de dos grandes deportistas que se enredaron, y este árbitro, que es un poco sospechoso, si se comprueba su historial, tomó una decisión que nadie podía creer, incluso la gente del otro equipo decía: 'tuvimos suerte'", expresó.
En medio de su argumento, admitió también no conocer con precisión las reglas del fútbol: "Dos jugadores chocaron, se enredaron un poco, él no hizo nada malo, y es nuestro mejor jugador, y le sacaron tarjeta roja. No sabía qué significaba eso. No pensé que significara gran cosa. Luego empecé a oír que eso significa que no puede jugar en el próximo partido, al menos en el próximo. Dije: 'Vaya, si le hubiera pasado a otro jugador, habría sido injusto, pero cuando te quitan a tu mejor jugador y te dicen que no puede jugar, eso es muy injusto".
La habilitación llegó en un momento clave para Estados Unidos. Balogun suma tres goles en cuatro partidos y ocupa un lugar central en el equipo de Mauricio Pochettino, quien celebró la decisión de FIFA, la cual calificó de "fantástica".
[img2]
"Como todo el mundo que ama el deporte y confía en la ética, celebramos todos la decisión. Fuimos castigados suficiente contra Bosnia, jugando con diez por una decisión totalmente injusta. No solo porque soy el seleccionador de Estados Unidos. El 99,9% está de acuerdo con que fue una roja injusta", declaró el director técnico argentino.
El propio Trump insistió en que la ausencia del delantero habría afectado el atractivo del partido. "No se puede dejar a los equipos sin sus mejores jugadores", dijo. Más adelante, comparó la situación con otras figuras internacionales: "¿Cómo te sentirías si sacáramos, ya sabés, a Messi? O a Ronaldo".
US Soccer también recibió con alivio la decisión disciplinaria. "Aceptamos la decisión de la Comisión Disciplinaria y estamos complacidos de que Folarin Balogun sea elegible para competir mañana", señaló la federación en un comunicado.
La reacción belga elevó la tensión antes del partido. La Real Asociación Belga de Fútbol afirmó que la medida contradice el Reglamento de la Competición de la Copa Mundial de la FIFA 2026 y anticipó que revisará sus opciones.
"La RBFA investigará todas las opciones potenciales", indicó la federación, al sostener que el caso afecta los derechos de los equipos y los principios de juego limpio. Su entrenador, Rudi Garcia, también señaló que con este reclamo "la federación belga no se defiende a sí misma, no defiende a la selección nacional, defiende al fútbol en general".
La FIFA aplicó el Artículo 27 de su código disciplinario, el cual permite suspender total o parcialmente una sanción bajo un período de prueba. En efecto, la tarjeta roja de Balogun permanece en su registro, aunque la suspensión de un partido queda en pausa durante un año. Sin embargo, no hay precedente en la historia de la Copa del Mundo de que un líder político interviniera de forma directa como lo hizo Donald Trump.