Imágenes satelitales confirman el retroceso sostenido del glaciar Perito Moreno

Desde 2019, el frente perdió más de 800 metros y mostró desprendimientos basales cada vez más frecuentes

Una morrena sumergida dejó de contener el movimiento del hielo y abrió una etapa de cambios rápidos en uno de los glaciares más estudiados del planeta

La histórica estabilidad del glaciar Perito Moreno terminó y su retroceso ya puede observarse mediante imágenes captadas desde el espacio. Durante décadas, este gigante de hielo fue considerado casi inamovible porque su frente mantenía una posición relativamente constante, mientras otros glaciares patagónicos disminuían.

El satélite Sentinel-2, perteneciente al programa europeo Copernicus, registró el frente glaciar el 30 de junio sobre el Brazo Rico del Lago Argentino. La comparación con su posición de 2016 muestra una diferencia visible y confirma las mediciones realizadas durante los últimos años.

Para la glaciología, inamovible nunca significó que el Perito Moreno estuviera completamente quieto ni que su masa careciera de movimientos internos. El término describía su estabilidad relativa, caracterizada por avances y retrocesos moderados los cuales mantenían el frente dentro de un rango limitado.

Esa condición convirtió al glaciar ubicado en la Patagonia argentina en una excepción estudiada por especialistas de distintas regiones del mundo. Su comportamiento contrastaba con la pérdida continua de hielo registrada en otros grandes glaciares de América del Sur.

El Perito Moreno registra su mayor retroceso

Investigadores de la Universidad de Concepción, en Chile, y del Instituto de Tecnología Birla Mesra, en India, analizaron casi tres décadas de imágenes satelitales. Los resultados, publicados en Progress in Physical Geography, identificaron una tendencia sostenida de retroceso desde 2016.

El frente del glaciar retrocedió cerca de 385 metros durante 2025, la mayor pérdida registrada entre 1997 y ese año. Entre 1997 y 2023, además, perdió alrededor de tres kilómetros cuadrados, equivalentes aproximadamente al 1% de su superficie original.[img1]

Los datos disponibles muestran que gran parte de la pérdida superficial ocurrió durante los años recientes, mientras aumentaban los desprendimientos desde la base. Desde 2019, las mediciones de radar y satélite registraron un retroceso superior a 800 metros en el frente de hielo.

La barrera natural pierde su función

Buena parte del equilibrio anterior dependía de una morrena sumergida, creada por sedimentos acumulados en el lecho del lago. Esa barrera natural frenaba el desplazamiento del hielo y proporcionaba soporte al frente del glaciar durante sus variaciones periódicas.

Cuando el hielo se alejó de la morrena, perdió parte de ese apoyo y comenzó a desplazarse con mayor rapidez hacia aguas profundas. Las temporadas de deshielo registradas entre 2020 y 2023 contribuyeron a acelerar la pérdida de volumen y el retroceso frontal.

Este mecanismo puede presentarse en otros glaciares que desembocan en lagos y dependen de relieves sumergidos para conservar su posición. Al perder ese soporte, el frente puede adelgazar, desplazarse hacia zonas más profundas y aumentar la frecuencia de los desprendimientos basales.

La continuidad del proceso podría modificar la forma del frente, reducir su superficie y alterar los ciclos de avance que caracterizaron al Perito Moreno. Los registros futuros permitirán determinar la velocidad del retroceso y comprobar si el glaciar alcanza otra posición estable dentro del Lago Argentino.