Terry Cole señaló una conexión mortífera entre cárteles y funcionarios corruptos en México y colocó el combate a esa red como prioridad de la DEA
El director de la Administración de Control de Drogas de Estados Unidos (DEA), Terry Cole, afirmó que existe una "conexión mortífera" entre organizaciones criminales y funcionarios corruptos en México. El titular de la DEA colocó el combate contra esa presunta colusión como la prioridad principal de la agencia.
La declaración ocurrió el lunes 13 de julio durante la inauguración de la cumbre contra las adicciones y el fentanilo, celebrada del 13 al 16 de julio en Orlando, Florida. Cole sostuvo que las redes de los cárteles incluyen facilitadores, distribuidores, operadores financieros y proveedores de sustancias químicas.
"En la DEA, la aplicación de la Ley es nuestro pilar fundamental. Nosotros desplegamos todo el peso de esta agencia a la lucha contra los cárteles, sus facilitadores, distribuidores, lavadores, el suministro químico y cualquier individuo que lucre envenenando a los ciudadanos estadounidenses", aseguró.
Cole agregó que las operaciones de la agencia también abarcan la "conexión mortífera" entre las redes criminales y el gobierno mexicano. "Ellos son una y la misma cosa. Y en la DEA, son nuestra prioridad número uno", afirmó.
El funcionario no identificó a servidores públicos, instituciones mexicanas ni casos específicos relacionados con esa acusación. Solo mencionó la participación de "funcionarios corruptos" dentro de las estructuras que apoyan las actividades de los cárteles.
El encuentro en Florida pretende mejorar un modelo que las comunidades puedan adoptar, replicar y ampliar. La propuesta combina operaciones policiales con educación, prevención, tratamiento, recuperación y participación comunitaria.
"Proteger a los estadounidenses requiere aplicación de la ley, educación, prevención, tratamiento, recuperación y acción comunitaria en conjunto. Así es como salvamos vidas. Así es como construimos una América libre de fentanilo", insistió el director de la DEA.
Cole informó que la agencia incautó más de 568 millones de dosis potencialmente letales de fentanilo desde el comienzo de la administración de Donald Trump. El funcionario utilizó esa cifra para respaldar la continuidad de las acciones federales contra la producción y distribución de drogas sintéticas.
"Esta es en parte la razón por la que esta cumbre es importante. Al estar aquí juntos, enviamos un mensaje claro al pueblo estadounidense, a Washington y a los cárteles de que la seguridad y la salud de nuestro pueblo estadounidense no están a la venta", advirtió.
El Gobierno de México rechazó categóricamente los señalamientos de la DEA, afirmando que sus declaraciones "carecen de sustento" y no reflejan los resultados públicos y verificables de la estrategia nacional de seguridad.
A través de un comunicado conjunto de su Gabinete de Seguridad, las autoridades mexicanas respondieron de manera directa a las acusaciones del titular de la DEA con una serie de operaciones conjuntas que han llevado a cabo las autoridades de México y Estados Unidos, como la Operación Enjambre que procesó más de 80 funcionarios y exfuncionarios, incluyendo ediles, por nexos criminales.
Además, destacaron la detención de 59,582 personas, la incautación de 31,366 armas y 498 toneladas de droga (incluyendo fentanilo), además de la destrucción de 2,627 laboratorios. México reiteró su disposición a colaborar con Estados Unidos contra el crimen organizado, siempre bajo el respeto a la soberanía, la confianza mutua y la responsabilidad compartida.