Argentina perdió más de 27.000 empresas en dos años

Comercio, transporte e industria concentraron las mayores caídas, mientras cinco actividades sumaron empleadores

Solo se contabilizan compañías con personal registrado, por lo que quedan fuera las empresas unipersonales y las actividades económicas informales

Según la Superintendencia de Riesgos del Trabajo, en noviembre de 2023 había 511.337 empresas con al menos un trabajador registrado. Veintinueve meses después, el total descendió a 484.095 empleadores dentro del universo cubierto por el organismo.

Para integrar la medición, cada empresa debe contar con al menos un trabajador registrado en el sistema laboral argentino. Por esa razón, la medición excluye empresas unipersonales, trabajadores independientes y actividades desarrolladas dentro de la economía informal.

Los registros muestran una contracción amplia, aunque no permiten determinar la causa específica del cierre de cada empresa contabilizada. Entre los factores mencionados en los reportes sectoriales aparecen la caída del consumo, los mayores costos operativos, las tarifas y las dificultades financieras.

También influyeron condiciones particulares dentro de cada actividad, como el encarecimiento de insumos, los costos logísticos y la reducción de determinados programas estatales. Estos elementos afectaron principalmente a empresas pequeñas y medianas, aunque la estadística oficial no identifica el tamaño de cada firma cerrada.

Comercio y transporte concentran las mayores pérdidas

El comercio encabezó la reducción absoluta, con 7.285 empresas menos tras pasar de 149.038 empleadores a 141.753 durante el periodo analizado. La caída representó 4,9% de su base registrada y reflejó dificultades asociadas con el consumo y los costos comerciales.

Transporte y almacenamiento perdió 6.429 empresas, desde 39.394 hasta 32.965, y registró la mayor contracción porcentual entre los principales sectores. Su caída alcanzó 16,3%, acompañada por una reducción de 65.605 trabajadores registrados dentro de la actividad.

Los servicios inmobiliarios disminuyeron desde 29.621 hasta 25.686 empleadores, con una pérdida acumulada de 3.935 empresas registradas. La industria manufacturera redujo 3.551 firmas y quedó con 46.005 empleadores, frente a los 49.556 contabilizados inicialmente.

En servicios profesionales desaparecieron 2.580 empresas, frente a 2.199 empleadores menos en agricultura y 1.898 en construcción. En materia laboral, manufactura perdió 81.795 puestos y construcción eliminó 74.840 empleos, las mayores bajas del periodo.

Cinco actividades aumentaron su cantidad de empleadores

Servicios de asociaciones y personales sumó 2.023 empresas, mientras las actividades administrativas incorporaron 1.026 empleadores y alcanzaron 12.494 firmas. Minería agregó 28 empresas, electricidad y gas sumó 12, y la administración pública incorporó 67 unidades productivas registradas.

El crecimiento empresarial de algunos sectores no siempre estuvo acompañado por una expansión equivalente del empleo registrado durante esos veintinueve meses. La administración pública aumentó su cantidad de empleadores, aunque redujo simultáneamente su plantilla en 63.535 trabajadores formales.

Agricultura presentó el comportamiento inverso, porque perdió 2.199 empresas, pero incorporó 28.223 trabajadores y alcanzó 366.601 empleos registrados. Salud también redujo 144 empleadores, mientras añadió 15.970 puestos y elevó su dotación formal hasta 383.191 trabajadores.

Estas diferencias muestran que una menor cantidad de empleadores puede coincidir con más trabajadores concentrados en empresas de mayor tamaño. En abril de 2026, el registro cerró con 484.095 empresas y 9.515.777 trabajadores formales dentro del universo relevado.