La economía de la experiencia persigue una transformación en los parques temáticos; la permanencia del visitante gana valor frente a las atracciones
La industria de los parques temáticos atraviesa una transformación impulsada por la llamada economía de la experiencia. Más allá de incorporar nuevas atracciones, operadores del sector apuntan a integrar entretenimiento, gastronomía, actividades interactivas y espacios de convivencia con un objetivo común: aumentar el tiempo de permanencia del visitante y diversificar las oportunidades de consumo durante una misma visita.
Una investigación publicada en 2025 en la revista Advances in Hospitality and Tourism Research analizó la relación entre la experiencia del visitante y la competitividad de los parques temáticos. El estudio concluyó que una propuesta basada en experiencias integrales fortalece la satisfacción, incrementa la intención de regresar y favorece la recomendación del destino a otros visitantes, factores que inciden directamente en la competitividad del sector.
Ese planteamiento encuentra un ejemplo en México con Fútlan, la propuesta instalada dentro del parque Aztlán. En lugar de presentar el fútbol como una atracción independiente, el concepto integra actividades deportivas con juegos mecánicos, restaurantes y espacios de entretenimiento. La estrategia convierte al deporte en un elemento articulador de una experiencia más amplia, capaz de mantener al visitante dentro del parque durante un periodo mayor.
Por su parte, la lógica también responde a un cambio en la manera de generar valor. Durante años, la competitividad de los parques estuvo asociada principalmente con la incorporación de nuevas atracciones. Actualmente, el enfoque se desplaza hacia el diseño de recorridos completos donde cada actividad complementa a la siguiente, favoreciendo un mayor involucramiento del visitante y una interacción continua con la oferta disponible.
En ese contexto, según el análisis de NotiPress, el modelo de Fútlan refleja una tendencia observada en otros mercados. La incorporación de una temática vinculada con el fútbol permite aprovechar el interés generado por un evento internacional sin modificar la infraestructura principal del parque. Esa adaptación amplía las posibilidades de consumo dentro del mismo espacio y fortalece una estrategia basada en experiencias integrales más que en atracciones aisladas.
Con la evolución de este tipo de propuestas, la competencia entre parques temáticos ya no depende exclusivamente del número de juegos o espectáculos disponibles. La capacidad de construir experiencias conectadas, prolongar la estancia de los visitantes y ofrecer múltiples alternativas dentro de un mismo recorrido se perfila como uno de los principales diferenciadores para la industria del entretenimiento.