Cerca de 15 consulados también serán revisados, aunque el presidente electo todavía no identificó cuáles oficinas dejarán de operar durante la primera etapa
El mapa diplomático de Colombia cambiará con el cierre de 14 embajadas y la suspensión de la representación prevista en Palestina. Abelardo de la Espriella también anunció la revisión de cerca de 15 consulados, aunque todavía no detalló cuáles dejarán de operar.
Durante una transmisión realizada el 26 de julio de 2026, Abelardo de la Espriella anunció las medidas previas a su posesión presidencial del 7 de agosto. La reorganización pretende reducir gastos administrativos, concentrar funciones y trasladar recursos hacia seguridad, salud, educación, infraestructura y programas sociales.
Las embajadas seleccionadas funcionan en Argelia, Azerbaiyán, Barbados, Cuba, Chequia, Etiopía, Ghana, Haití, Hungría, Malasia, Nicaragua, Rumanía, Senegal y Sudáfrica. La lista comprende representaciones ubicadas en América, Europa, África y Asia, dentro de una primera etapa de reducción diplomática.
Como parte de la reorganización, Colombia mantendrá relaciones diplomáticas con la mayoría de esos países, señaló De la Espriella. Este mecanismo permitirá que embajadas ubicadas en otras capitales asuman responsabilidades diplomáticas y atiendan a los ciudadanos colombianos residentes en los territorios afectados.
"Quiero ser muy claro: estas decisiones no significan romper relaciones diplomáticas con esos países y mucho menos con esos organismos multilaterales", señaló durante la transmisión difundida en sus redes sociales.
Cuba y Nicaragua serán las excepciones, porque el futuro mandatario anunció que romperá las relaciones diplomáticas con ambos gobiernos. "Excepto con Cuba y Nicaragua. En mi gobierno no habrá vínculo alguno con tiranías", manifestó De la Espriella al explicar su decisión.[img1]
La reorganización también suspenderá la apertura de la embajada de Colombia en Palestina, una representación que todavía no había comenzado sus operaciones. El presidente electo vinculó esa decisión con la reducción de gastos y la concentración de recursos en destinos considerados prioritarios.
París y Roma serán otros puntos centrales del ajuste, debido a la existencia de representaciones nacionales y delegaciones separadas ante organismos multilaterales. Colombia unificará su embajada en Francia con la misión ante la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura.
Una medida semejante alcanzará la embajada en Italia y la representación ante la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura. Un mismo embajador asumiría ambas funciones en cada capital, con la finalidad declarada de evitar duplicaciones y disminuir costos operativos.
Pese al recorte de sedes diplomáticas, Colombia abrirá una embajada en Nigeria para reorganizar su presencia en África. De la Espriella también anunció la reapertura de una sede en Jerusalén, planteada durante su campaña presidencial.
Durante los primeros 100 días de la nueva administración, una auditoría técnica revisará las embajadas, los consulados y las misiones restantes. Esa evaluación determinará posibles cierres, integraciones o ajustes adicionales, mientras otras representaciones asumirán la atención diplomática y consular correspondiente.