Ronny David González permanece en un centro migratorio de California mientras su familia busca asistencia legal para frenar su posible deportación en curso
Un video captó el momento en que agentes federales con el rostro cubierto redujeron e inmovilizaron a Ronny David González Martínez. La detención del colombiano de 19 años abrió una nueva controversia sobre los procedimientos empleados durante las operaciones migratorias estadounidenses.
El arresto ocurrió frente al complejo residencial donde vivía su familia, en Glendale, California, durante una intervención del Departamento de Seguridad Nacional. González permanece recluido en el Centro de Procesamiento de Adelanto, mientras sus familiares buscan asistencia jurídica para enfrentar una posible deportación.
Yuli Esperanza Martínez relató que su hijo descansaba frente al edificio cuando comenzó a pedir ayuda mientras los agentes lo sujetaban. "Él estaba ahí sentado cuando me empezó a gritar: ‘Mami, mami’. Cuando ya volteé a mirar, ya me lo tenían en el piso", declaró a Noticias Telemundo.
Según la madre, González trabajaba realizando entregas a domicilio y llegó desde Colombia junto con su familia tres años antes. También aseguró que mantenían pendiente una solicitud de asilo, cuyo proceso sufrió retrasos después de varias intervenciones médicas que le impidieron asistir a algunas citas.
Autoridades y familiares presentan versiones enfrentadas
El Departamento de Seguridad Nacional sostuvo que González tenía una orden de expulsión emitida el 22 de diciembre de 2025. También lo señaló como presunto integrante de una banda sudamericana relacionada con robos y mencionó acusaciones por violencia doméstica, allanamiento y conducción bajo sustancias.
Noticias Telemundo informó que no pudo verificar independientemente la supuesta pertenencia del joven a una organización criminal ni posibles antecedentes en Colombia. Registros locales consultados por el medio mostraron una detención anterior, aunque la documentación difundida no resolvió todas las acusaciones federales.
Frente a esos señalamientos, Martínez negó que su hijo integrara alguna organización delictiva y solicitó apoyo para contratar representación jurídica. "No es un criminal. Solo que me ayuden. Necesito que me ayuden con un abogado o algo para poder sacar a mi hijo de allá", expresó.
La familia también trasladó al hermano menor del detenido hacia otra ubicación, por temor a nuevas intervenciones en el complejo residencial. Martínez aseguró además que dejó de acudir a su trabajo después del arresto y de la incomunicación inicial con su hijo.
Muerte anterior mantiene bajo escrutinio al ICE
Otro procedimiento migratorio había causado, dos semanas antes, la muerte de Johan Sebastián Durán Guerrero en Biddeford, Maine. Durán, colombiano con autorización laboral, recibió disparos dentro de su vehículo durante una operación dirigida originalmente contra otra persona con orden de expulsión.
El Departamento de Seguridad Nacional afirmó que el conductor intentó abandonar el lugar y que un agente disparó al percibir un riesgo. Testigos y organizaciones comunitarias presentaron versiones diferentes, mientras autoridades estatales y federales mantienen abiertas investigaciones sobre las circunstancias del tiroteo.
La familia de Durán cooperó con la pesquisa estatal y esperaba posibles cargos, según informó su representante legal días después del incidente. Organizaciones defensoras solicitaron preservar grabaciones, comunicaciones oficiales y otros elementos necesarios para determinar cómo actuaron los agentes durante aquella intervención.
González continúa recluido en Adelanto mientras su madre intenta intervenir judicialmente en el proceso de expulsión. Hasta el momento, las autoridades no comunicaron públicamente una resolución definitiva sobre su deportación o eventual liberación.