La encuesta indica que 61.6% de quienes conocen el caso piensa que Estados Unidos podría tener información grave aún no revelada sobre Andy López Beltrán
Una mayoría de las personas que conocen el caso del retiro de visa estadounidense a Andrés Manuel López Beltrán, conocido como Andy, considera probable que Estados Unidos disponga de información grave que todavía no se ha hecho pública. De acuerdo con un estudio nacional de Polister Encuestadora, 61.6% de quienes están enterados del tema comparte esa percepción.
En el total nacional, la proporción disminuye, aunque permanece por encima de la mitad: 52.3% considera que Estados Unidos probablemente sabe algo grave sobre Andy López Beltrán. Otro 27.5% cree que probablemente no existe nada grave detrás del caso y 20.2% no tiene una postura definida.
El nivel de conocimiento sobre el asunto también es elevado dentro de la medición. Polister reportó que 65.9% de los entrevistados dijo estar informado sobre el retiro de visa del hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador y 11% afirmó haber escuchado algo, aunque sabe poco. En conjunto, 76.9% declaró tener algún grado de conocimiento del tema, mientras 23.1% señaló no estar enterado.
Entre quienes conocen el caso, la sospecha también se refleja en otras preguntas del estudio. El 61.8% considera que el retiro de visa aumenta las sospechas sobre posibles vínculos de López Beltrán con corrupción, huachicol u otros actos ilegales. En el total de la muestra, esa percepción alcanza 54%.
La encuesta no presenta esas sospechas como hechos comprobados, sino como percepciones de los entrevistados. Esa diferencia aparece también cuando se pregunta qué deberían hacer las autoridades mexicanas: 56.5% del total considera que deberían investigar de inmediato a López Beltrán; 16.9% cree que una investigación debería realizarse únicamente si Estados Unidos presenta pruebas y 21.2% considera que no debería investigarse porque el retiro de una visa no demuestra un delito.
Esa tensión también aparece frente a la postura atribuida en el estudio a la presidenta Claudia Sheinbaum. El 46.3% está de acuerdo con que una persona no debe ser investigada únicamente porque Estados Unidos le retire la visa y que deben presentarse pruebas, mientras 41.3% está en desacuerdo y 12.4% no tiene una posición definida.
Milagros Oreja, directora de Polister, resumió esa diferencia entre aceptar la exigencia de pruebas y pedir una reacción de las autoridades: "El país acepta el argumento y, al mismo tiempo, pide que el gobierno no se quede esperando, sino que actúe para tener más información".
Así, el principal hallazgo del estudio no determina qué información posee Estados Unidos ni acredita la existencia de actos ilegales. Mide, en cambio, una percepción extendida entre quienes conocen el caso: la mayoría considera probable que exista información grave todavía no revelada.