Miles de viviendas continúan bajo evaluación tras los sismos, con 10.696 inmuebles considerados de alto riesgo y 13.733 sujetos a restricciones
La dimensión humana del doble terremoto en Venezuela volvió a crecer después de una semana sin nuevas cifras oficiales sobre personas fallecidas. El balance actualizado elevó el número de muertos a 6.438, con 137 víctimas adicionales frente al reporte difundido durante la semana anterior.
Dos terremotos de magnitudes 7,2 y 7,5 sacudieron Venezuela el 24 de junio y afectaron principalmente zonas pobladas del norte del país. Casi dos meses después, equipos continúan retirando estructuras dañadas y recuperando cuerpos, una tarea que mantiene abierto el conteo definitivo de víctimas.
Una de las principales dificultades para actualizar el balance está relacionada con la duración de las operaciones sobre edificios colapsados y sectores todavía sometidos a evaluación. Tampoco existe un número oficial consolidado de desaparecidos divulgado junto con el último reporte, lo cual impide anticipar hasta dónde podría aumentar la cifra.
Mientras sigan apareciendo víctimas entre los escombros, el balance puede registrar nuevos incrementos, aunque las fuentes disponibles no permiten establecer una cantidad definitiva. Esta situación también explica por qué los reportes pueden modificarse días después, conforme avanzan las tareas de recuperación y se incorporan nuevos casos.
Los daños estructurales muestran otra dimensión del desastre, con 59.109 viviendas inspeccionadas hasta el último balance difundido por las autoridades venezolanas. Dentro de ese total, 34.680 fueron consideradas habitables, mientras 13.733 presentan restricciones y otras 10.696 quedaron clasificadas como construcciones de alto riesgo.
Más de 86 mil personas recibieron atención médica después de los terremotos, entre ellas víctimas que requieren cirugías, rehabilitación o dispositivos de movilidad. Al menos 200 personas sufrieron amputaciones, según una estimación de la Fundación Dos Santos citada entre los reportes posteriores al desastre.
Las autoridades entregaron además 335 viviendas a familias afectadas y mantienen trabajos de asistencia mientras continúa la evaluación de inmuebles dañados. Hasta mediados de agosto, las tareas de limpieza habían retirado más de 528 mil toneladas de escombros de las zonas alcanzadas por los sismos.[img1]
El Banco Mundial calculó daños físicos directos por 19.600 millones de dólares, una estimación que dimensiona el costo de reconstruir viviendas e infraestructura afectada. La recuperación también incluye atención médica prolongada, reparación de edificios y reubicación de familias que todavía no pueden regresar a sus hogares.
Las lluvias registradas durante la etapa de recuperación también complicaron algunos refugios temporales utilizados por damnificados en zonas afectadas. En paralelo, continúan las inspecciones estructurales para determinar qué inmuebles pueden volver a ocuparse y cuáles requieren restricciones o desalojo definitivo.
En las zonas afectadas, continúan las tareas para retirar escombros, revisar viviendas, asistir a sobrevivientes y localizar posibles víctimas. Mientras esas tareas permanezcan activas y no exista un registro oficial definitivo de desaparecidos, el balance de fallecidos puede recibir nuevas actualizaciones.