Milei impulsa el regreso de la Fórmula 1 a Argentina: qué falta para lograrlo

Después de su última carrera en 1998, Argentina vuelve a buscar un lugar en la Fórmula 1 con obras, respaldo y negociaciones abiertas

Con Franco Colapinto en la parrilla, Argentina suma un factor deportivo clave mientras busca homologación, acuerdo comercial y espacio en el calendario

La posibilidad de ver nuevamente un Gran Premio en Buenos Aires dejó de ser solamente una expresión de deseo político y deportivo. Javier Milei utilizó la apertura del Congreso Americano de la Federación Internacional del Automóvil para respaldar públicamente el regreso de la Fórmula 1.

Ante dirigentes de 35 clubes del continente y Mohammed Ben Sulayem, presidente de la FIA, el mandatario presentó la candidatura argentina como una meta posible. Su planteamiento combinó la tradición automovilística del país, las obras en Buenos Aires y el objetivo de recuperar una fecha perdida hace décadas.

La propuesta tiene un peso histórico porque la Fórmula 1 disputó su última carrera argentina en 1998, en el Autódromo Óscar y Juan Gálvez. Dicha competencia cerró una etapa que había incluido Grandes Premios durante las décadas de 1950, 1970 y 1990.

Desde entonces, Argentina permaneció fuera del calendario de la principal categoría del automovilismo mundial, aunque mantuvo una extensa tradición vinculada con las competencias. Milei recordó ese pasado durante su intervención y resumió su intención con una frase directa: "Queremos ver a Colapinto en el país".

Un congreso que volvió a colocar el proyecto sobre la mesa

Buenos Aires recibió nuevamente el Congreso Americano de la FIA, encuentro anual dedicado a debatir políticas deportivas, innovación tecnológica, seguridad vial y estrategias regionales. Las jornadas se desarrollaron entre el 31 de agosto y el 2 de septiembre, con representantes de clubes automovilísticos de todo el continente.

Uno de los asuntos abordados fue precisamente la posibilidad de que Argentina recupere una carrera de Fórmula 1. La reunión también permitió que Ben Sulayem conociera los planes de renovación del histórico autódromo de Buenos Aires.

El presidente de la FIA expresó respaldo público al proyecto y consideró que Argentina merece regresar al calendario. Sin embargo, también dejó claro que el apoyo institucional no significa asegurarse una carrera.

"Hay un plan de negocios y los lugares son limitados; para que Argentina entre, alguien debe irse", explicó Ben Sulayem. Actualmente, la Fórmula 1 disputa 24 Grandes Premios, por lo que cualquier nueva sede debe competir por un espacio disponible.

Circuito, homologación y negociaciones pendientes

Una parte importante de la candidatura depende del Autódromo Óscar y Juan Gálvez, actualmente sometido a una renovación de gran escala. Las obras comenzaron pensando en el regreso de MotoGP, pero posteriormente incorporaron modificaciones destinadas a cumplir futuras exigencias de la Fórmula 1.[img1]

Para recibir la categoría, el circuito necesita alcanzar la homologación Grado 1 otorgada por la Federación Internacional del Automóvil. La variante proyectada para Fórmula 1 tendría 4,87 kilómetros, frente a los 4,3 kilómetros previstos para MotoGP.

Completar las obras y obtener esa homologación tampoco garantizarían automáticamente una carrera en Buenos Aires. Todavía serían necesarias negociaciones comerciales con la Fórmula 1 y la aprobación de Formula One Management, responsable de los derechos comerciales del campeonato.

También deberá existir un espacio dentro de un calendario con numerosas sedes interesadas y contratos de largo plazo. Ben Sulayem señaló además que cualquier propuesta necesita un plan de negocios sostenible durante varios años.

Franco Colapinto agrega un componente deportivo especialmente atractivo al proyecto por su presencia como piloto argentino dentro de la categoría. Su continuidad con Alpine en 2027 permitiría que una eventual carrera argentina tuviera nuevamente un representante local compitiendo ante su público.