De cuestionar la ONU a buscar su apoyo: el giro del Gobierno de De la Espriella

Nuevas prioridades de seguridad acercan al Gobierno colombiano con la oficina antidrogas de Naciones Unidas

Para enfrentar delitos que cruzan fronteras, Colombia quiere combinar cooperación técnica, coordinación institucional y control de flujos financieros ilícitos

La política exterior de Colombia muestra un giro visible bajo el Gobierno de Abelardo de la Espriella, especialmente en su relación con Naciones Unidas. El nuevo Ejecutivo busca estrechar la cooperación con la organización para enfrentar amenazas vinculadas con drogas ilícitas y crimen organizado transnacional.

Ese acercamiento contrasta con las posiciones expresadas antes de las elecciones, cuando De la Espriella planteó revisar la permanencia colombiana en organismos multilaterales. Durante la campaña, el entonces candidato cuestionó la utilidad de Naciones Unidas y pidió evaluar sus beneficios frente a los costos asumidos por Colombia.

Ahora, desde la Presidencia, su administración promueve una agenda de coordinación técnica con una institución que anteriormente recibió fuertes cuestionamientos políticos. Ese cambio coloca la seguridad y la cooperación contra redes criminales entre los puntos centrales de la nueva relación.

Cooperación contra redes criminales

El canciller Omar Bula se reunió con Amado Philip de Andrés, representante regional de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito. Ambos abordaron los desafíos relacionados con las drogas y las organizaciones criminales que desarrollan actividades más allá de las fronteras nacionales.[img1]

Bula destacó los programas de asistencia técnica y fortalecimiento de capacidades desarrollados por esa oficina especializada de Naciones Unidas. También planteó una coordinación más estrecha con el Ministerio de Relaciones Exteriores para evitar duplicidades y aprovechar mejor los recursos disponibles.

"Resulta fundamental mantener una coordinación estrecha y oportuna con el Ministerio de Relaciones Exteriores, con el fin de evitar la duplicación de esfuerzos", manifestó Bula. La estrategia busca además conectar las iniciativas de cooperación con las prioridades definidas por el nuevo Gobierno colombiano.

Desde el Gobierno también buscan aprovechar la experiencia de la organización en mecanismos de coordinación entre ministerios y distintos sectores. Para Bula, esas capacidades pueden contribuir a fortalecer la respuesta estatal frente a estructuras vinculadas con el crimen organizado transnacional.

Del cuestionamiento al acercamiento

La nueva postura adquiere relevancia por las declaraciones realizadas antes de las elecciones por De la Espriella y por el propio canciller. Como candidato, el actual presidente aseguró que evaluaría la salida de Colombia de Naciones Unidas y de la Organización de los Estados Americanos.

"No es un sí rotundo, pero estoy muy inclinado a eso porque la verdad es poco el resultado y poco el beneficio", declaró entonces. De la Espriella vinculaba aquella revisión con una estrategia para reducir gastos estatales y dirigir mayores recursos hacia necesidades internas.

Bula también había cuestionado públicamente a Naciones Unidas durante la campaña, cuando se desempeñaba como asesor internacional de De la Espriella. Entonces sostuvo que la organización había perdido credibilidad, neutralidad y parte de su propósito fundacional.

Colombia también prevé participar en el 15.º Congreso de las Naciones Unidas sobre Prevención del Delito y Justicia Penal. Además, prepara un evento paralelo sobre trazabilidad, debida diligencia y control de flujos financieros ilícitos con apoyo de la oficina especializada.