Una iniciativa presentada en el Congreso propone prohibiciones específicas y posibles sanciones médicas por intervenciones de afirmación de género en menores
El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, llevó al Congreso una discusión que combina derechos de menores, autonomía familiar y regulación médica. Su llamado surgió después del arresto de Samuel Adrián, creador de contenido mexicano y director del documental Colombia: fábrica de niños trans.
La producción cuestiona tratamientos y protocolos médicos relacionados con la transición de género de niños y adolescentes en territorio colombiano. De la Espriella sostuvo que el marco vigente presenta vacíos y pidió reglas que no dependan únicamente de decisiones judiciales, protocolos administrativos o criterios jurisprudenciales.
"La interpretación del libre desarrollo de la personalidad y la autonomía progresiva ha dejado vacíos que deben ser resueltos legislativamente", afirmó el mandatario.
La discusión legislativa se articula alrededor de la llamada Ley Laura, iniciativa presentada por congresistas que busca prohibir determinadas intervenciones de afirmación de género en menores. Entre ellas figuran los bloqueadores de pubertad, las terapias hormonales y las cirugías de afirmación de género para personas menores de 18 años.
El proyecto también plantea consecuencias disciplinarias para médicos que indiquen o realicen procedimientos prohibidos, bajo las reglas de ética profesional vigentes en Colombia. Sus impulsores sostienen que la legislación debe establecer límites claros y priorizar los derechos de niños y adolescentes en decisiones con efectos médicos relevantes.
Desde otra posición, la activista Lina Quevedo afirma que en Colombia no se practican cirugías de cambio de sexo, mutilaciones ni esterilizaciones químicas a menores. Según su explicación, la atención disponible incluye acompañamiento psicosocial y, en determinados casos, bloqueadores puberales con seguimiento médico para preadolescentes y adolescentes.
Quevedo también advierte que esos medicamentos pueden utilizarse en menores con pubertad precoz, por lo cual cuestiona una prohibición amplia sobre su prescripción. Para la activista, el proyecto afecta tanto a jóvenes trans como a la autonomía de los profesionales que participan en decisiones clínicas.
Samuel Adrián, creador mexicano identificado como influencer ultraconservador, dirige el documental que cuestiona protocolos médicos de transición de género aplicados a menores. Fue arrestado el 13 de septiembre en el aeropuerto internacional El Dorado, en Bogotá, al cumplir una orden judicial por desacato.[img1]
La Policía Nacional de Colombia aclaró que no se trató de una investigación penal, sino de una sanción derivada del incumplimiento de una decisión judicial. El caso comenzó con una acción presentada por el endocrinólogo pediátrico Mario Angulo, mencionado por Adrián en su documental y en publicaciones posteriores.
Angulo cuestionó el uso de su imagen y acusaciones sobre supuestos tratamientos a menores, mientras un juez ordenó retirar contenidos difundidos por el creador mexicano. Adrián no retiró el material y recibió una sanción de diez días de arresto, además de una multa mencionada en reportes sobre el expediente.
Su detención convirtió un conflicto judicial sobre cumplimiento de una orden en el detonante de un debate político más amplio sobre regulación médica. Con ese contexto, De la Espriella pidió al Congreso definir por ley los límites aplicables a tratamientos de transición de género en menores.