Interrumpir o modificar la medicación sin supervisión puede afectar la movilidad, por lo que especialistas recomiendan consultar al médico tratante
Para muchas personas con Parkinson, conseguir su medicación dejó de ser una rutina y pasó a convertirse en una preocupación diaria en Argentina. La escasez de Lebocar, una combinación de levodopa y carbidopa, encendió alertas entre pacientes, familias y organizaciones vinculadas con la enfermedad.
Según informó Pfizer, el suministro atraviesa una interrupción temporaria por demoras de manufactura y podría normalizarse hacia marzo de 2027. La Red Argentina de Parkinson reclamó stock disponible, una fecha cierta de normalización y un plan de contingencia para evitar interrupciones prolongadas.
Ante el desabastecimiento, la entidad advirtió sobre un posible deterioro grave de la movilidad y otras complicaciones en determinadas circunstancias. Esa advertencia refuerza la preocupación porque miles de pacientes dependen de esta terapia para conservar autonomía en actividades cotidianas.
La enfermedad de Parkinson provoca una pérdida progresiva de neuronas que producen dopamina, una sustancia fundamental para el control de los movimientos. Cuando disminuye la dopamina, pueden aparecer lentitud de movimientos, rigidez, temblor de reposo, dificultades para caminar y otros síntomas motores característicos.
Este compuesto actúa como precursor de la dopamina y puede atravesar la barrera entre la sangre y el sistema nervioso central. Una vez dentro del cerebro, se transforma en dopamina y ayuda a compensar parcialmente la disminución provocada por la pérdida neuronal progresiva.
La carbidopa cumple una función complementaria, porque reduce la transformación de levodopa en dopamina antes de que llegue al sistema nervioso central. Esa combinación permite aprovechar mejor la levodopa disponible y también ayuda a disminuir efectos adversos que pueden aparecer en tejidos periféricos.
Por esa razón, el tratamiento puede facilitar actividades cotidianas como vestirse, caminar, hablar o manipular utensilios cuando los síntomas afectan la movilidad. Sin embargo, la levodopa no cura el Parkinson ni detiene la pérdida progresiva de las neuronas dopaminérgicas responsables de producir dopamina.
Su principal función consiste en controlar síntomas motores y ayudar a que los circuitos afectados trabajen con mayor normalidad durante el tratamiento. Esa diferencia resulta importante porque el medicamento mejora el funcionamiento diario, aunque la enfermedad continúe avanzando con el paso del tiempo.
Diversos especialistas indicaron que existen en Argentina otras formulaciones equivalentes o parecidas, aunque los cambios deben realizarse con seguimiento profesional. Cada paciente puede responder de forma distinta a una nueva marca, presentación o concentración, especialmente cuando existe un esquema terapéutico previamente ajustado.
También pueden adaptarse dosis utilizando comprimidos de diferentes concentraciones, siempre bajo evaluación médica para mantener la cantidad indicada de levodopa. Estos ajustes requieren supervisión porque una modificación inadecuada puede alterar el control de síntomas que cada paciente consiguió con su tratamiento habitual.[img1]
Lebocar concentra aproximadamente el 65% del mercado argentino de levodopa y carbidopa, una participación que aumenta el impacto de su faltante. Otros fabricantes intentan aumentar su producción, mientras autoridades sanitarias evalúan alternativas como nuevas importaciones para reforzar el abastecimiento disponible durante la escasez.
Pfizer recomendó que los pacientes consulten con sus médicos antes de modificar el tratamiento y busquen la estrategia más adecuada para su continuidad. Esa recomendación cobra especial importancia porque interrumpir abruptamente la medicación puede afectar el control de síntomas y empeorar la capacidad funcional de algunos pacientes.
Mientras persista el problema de suministro, organizaciones y familias siguen reclamando respuestas concretas que permitan sostener los tratamientos sin interrupciones evitables. El objetivo inmediato es mantener la continuidad terapéutica mientras se recupera el abastecimiento de una medicación central para numerosas personas con Parkinson.