Dos millones de personas se sumaron a la pobreza en seis meses, mientras la indigencia subió al 7,5% y la pobreza infantil alcanzó el 44,5% en el país
Argentina volvió a registrar un fuerte deterioro social después de tres semestres consecutivos en los que la pobreza había mostrado una tendencia descendente. Durante la primera mitad de 2026, el indicador alcanzó al 32,3% de las personas y aumentó 4,1 puntos porcentuales frente al semestre anterior.
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) registró el dato en 31 grandes centros urbanos, donde residen aproximadamente 30,1 millones de personas. Si esos resultados se proyectan sobre todo el país, cerca de 15,5 millones de habitantes se encuentran actualmente bajo la línea de pobreza.
Solo seis meses bastaron para que alrededor de dos millones de personas se sumaran a esa condición, mientras la indigencia subió de 6,3% a 7,5%. Entre los menores de 14 años, la pobreza alcanzó al 44,5%, convirtiendo a la infancia en uno de los grupos más afectados.
Uno de los principales factores fue la diferencia entre el crecimiento de los ingresos familiares y el aumento de las canastas utilizadas para medir pobreza. Durante el semestre, el ingreso per cápita familiar promedio aumentó 11,5%, mientras la canasta básica total avanzó 19,6%.
La canasta básica alimentaria, utilizada para determinar la línea de indigencia, aumentó todavía más y acumuló una variación de 21,4%. Esa diferencia redujo la capacidad de numerosos hogares para sostener gastos esenciales mientras los precios avanzaban más rápidamente que sus ingresos.
A este escenario se sumó una menor dinámica del mercado laboral, especialmente dentro del empleo privado asalariado registrado durante los últimos meses. Datos oficiales muestran trece meses de retracción en ese segmento, mientras crecieron ocupaciones informales y trabajos por cuenta propia desde 2023.[img1]
Entre los principales factores aparecen la aceleración de la inflación entre mayo de 2025 y marzo de 2026 y el escaso dinamismo del empleo registrado.
Durante junio, un hogar de referencia necesitó 1.531.473 pesos argentinos mensuales para cubrir la canasta básica total y permanecer por encima de la pobreza. Entre los hogares pobres, el ingreso familiar promedio fue de 922.755 pesos, frente a una referencia promedio de 1.440.395 pesos.
Como resultado, la brecha de pobreza llegó al 35,9%, evidenciando cuánto faltó en promedio para alcanzar el nivel mínimo requerido. Entre jóvenes de 15 a 29 años, la pobreza llegó al 36,9%, mientras disminuyó progresivamente entre los grupos de mayor edad.
El ministro de Economía, Luis Caputo, reconoció el aumento semestral, aunque destacó que los indicadores permanecen por debajo de los niveles registrados durante 2024. "Si bien las tasas de pobreza y de indigencia se incrementaron en relación al semestre previo, ambas tasas registraron una fuerte baja en relación al primer semestre de 2024", escribió.
Desde el Gobierno atribuyeron parte del deterioro a una aceleración inflacionaria posterior al período electoral y sostuvieron que ese impacto tendría carácter temporal. También señalaron que una nueva desaceleración de los precios podría ayudar a revertir el aumento durante los próximos semestres.