China impulsa nuevas revistas científicas para ganar presencia editorial global

Vita, la revista con la que China pretende ampliar su presencia científica global

El plan combina revistas en inglés, financiamiento público y editoriales propias para ampliar la presencia china en la publicación científica internacional

China promueve una nueva generación de revistas científicas en inglés con la intención de aumentar su presencia en la publicación académica internacional. Entre ellas se encuentra Vita, una revista de ciencias biológicas creada por científicos chinos y publicada por una editorial del país, una característica que la distingue de publicaciones vinculadas con instituciones chinas que han trabajado con compañías editoriales internacionales.

El proyecto forma parte del Journal Excellence Action Plan, una iniciativa gubernamental iniciada en 2019 para desarrollar revistas de prestigio global. China ocupa una posición relevante en investigación científica, pero solo una pequeña proporción de esa producción se publica actualmente en revistas de propiedad china según pudo saber NotiPress.

La expansión de publicaciones propias permitiría al país tener una participación mayor en los procesos editoriales que determinan qué trabajos se publican. Chen Fuyou, director de XinRui Journal Ranking, considera que este desarrollo también daría a China mayor capacidad para definir, mediante sus propios criterios y procesos de selección, qué constituye un artículo o una investigación de alta calidad.

Vita cuenta con financiamiento conjunto de Higher Education Press, subsidiaria del Ministerio de Educación de China, y Westlake University. Su primer número impreso apareció en julio y opera bajo un esquema de acceso abierto sin cargos por procesamiento de artículos, conocidos como APC.

De acuerdo con Nature, eliminar las tarifas le funciona a China como estrategia para evaluar mejor los trabajos con perspectiva de su calidad y también para atraer investigaciones de autores extranjeros. La revista sostiene que mantendrá esta política también para investigadores internacionales.

Por su parte, el costo de publicar constituye otro elemento de la estrategia china. En 2024, investigadores del país gastaron colectivamente 909 millones de dólares en APC (Article Processing Charge, o Cargo por Procesamiento de Artículos) pagados a editoriales académicas, cifra equivalente a casi 30% de los ingresos globales obtenidos por esas tarifas ese año, de acuerdo con la Academia China de Ciencias. Desde marzo de 2026, la institución dejó de financiar los APC de 30 de las revistas de acceso abierto más costosas.

Gratuidad

Sostener publicaciones gratuitas para los autores implica, sin embargo, un desafío financiero. James Butcher, exeditor de revistas de las marcas Nature y The Lancet, considera atractivo el modelo de Vita, aunque advierte que los costos de editores, personal de producción, impresión y servidores plantean interrogantes sobre su mantenimiento a largo plazo, especialmente si una proporción significativa de los artículos procede del extranjero.

Para China, el respaldo gubernamental tiene la misión de extenderse más allá de una revista, refirió Nature. El programa contempla 450 publicaciones distribuidas en diferentes categorías de financiamiento durante cinco años. Una revista en inglés incluida en la categoría de publicaciones líderes puede recibir hasta 1.5 millones de yuanes anuales, aproximadamente 223 mil dólares.

Además, el plan apoya a 13 editoriales académicas chinas. Los proyectos pueden recibir subvenciones de hasta 10 millones de yuanes, alrededor de 1.5 millones de dólares, durante cinco años. La estrategia apunta así a desarrollar la marca Vita y fortalecer grupos editoriales capaces de ampliar la presencia de China dentro del sistema internacional de publicación científica.