Marruecos tendrá por primera vez a una mujer al frente del Gobierno

Fatima Ezzahra El Mansouri hace historia como primera mujer al frente del Gobierno de Marruecos

Marruecos tendrá por primera vez a una mujer al frente del Gobierno. El hito llega en un país donde persisten amplias brechas de género y reclamos por reformas legales

Fatima Ezzahra El Mansouri se convirtió en la primera mujer encargada de dirigir el Gobierno de Marruecos, después de que el rey Mohammed VI le encomendara la formación del próximo Ejecutivo. El nombramiento llega tras la victoria parlamentaria de su frente político, el Partido Autenticidad y Modernidad (PAM), una formación de centroderecha.

El PAM consiguió 97 de los 395 escaños de la Cámara de Representantes. Si bien superó por 31 bancas a su competidor más cercano, el PAM estuvo obligado a formar coalición con ese partido, la Agrupación Nacional de Independientes (RNI), que obtuvo 66 escaños, y el partido nacionalista Istiqlal (PI), que logró 65 escaños.

La elección estuvo marcada, sin embargo, por una elevada abstención: 62% del electorado no acudió a las urnas, el mayor registro en dos décadas.

"Por primera vez en la historia de nuestro país, una mujer asume la responsabilidad de liderar el gobierno", declaró Mansouri. "Esto es motivo de orgullo no solo para mí, sino para todas las mujeres marroquíes".

La Constitución marroquí establece que corresponde al rey nombrar al jefe de Gobierno entre integrantes del partido que obtiene más escaños en las elecciones parlamentarias. Con la designación, Mansouri se convierte además en la segunda mujer que ocupa una jefatura de Gobierno en el mundo árabe, después de Najla Bouden, primera ministra de Túnez entre 2021 y 2023.

De Marrakech a la jefatura del Gobierno

Mansouri, de 50 años y licenciada en Derecho, acumula una trayectoria política que incluye el Parlamento, la dirección del PAM y la cartera de Vivienda y Urbanismo. En 2009 se convirtió en la primera mujer alcaldesa de Marrakech, responsabilidad que desempeñó durante seis años y que volvió a asumir en 2021.

Ahora deberá formar un Gobierno capaz de responder a asuntos urgentes en Marruecos como la inflación, los salarios y la creación de empleo, además de administrar inversiones vinculadas con la organización conjunta de la Copa Mundial de la FIFA 2030, que se dividirá entre Marruecos, España y Portugal.

"Somos plenamente conscientes de que este periodo será significativo y estará marcado por las altas expectativas de los marroquíes, en particular de los jóvenes", afirmó Mansouri.

Un hito frente a una profunda desigualdad

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La llegada de una mujer a la jefatura del Gobierno ocurre en un país donde persisten fuertes brechas entre hombres y mujeres. Marruecos ocupa el puesto 139 entre 145 países en el Índice Global de la Brecha de Género de 2026. Una de las desigualdades más visibles aparece en el terreno económico: cerca del 80% de las mujeres en edad de trabajar se encuentra fuera del mercado laboral o desempleada, según el Alto Comisionado para la Planificación de Marruecos.

Las diferencias también alcanzan la representación institucional. Las mujeres ocupan 24,3% de los escaños parlamentarios y el Gobierno saliente contaba con siete ministras entre sus 30 integrantes. En las últimas legislativas, únicamente seis mujeres llegaron a la Cámara de Representantes compitiendo directamente con candidatos varones.

El escenario incluye problemas más graves. De acuerdo con el Consejo Superior del Poder Judicial (CSPJ), en 2024 fueron autorizados 10 mil 691 matrimonios de menores, de los cuales 98% correspondió a niñas.

A pesar de que el Código de Familia de Marruecos (Mudawana) de 2004 elevó la edad legal de matrimonio a los 18 años, el artículo 20 de esa misma ley incluyó una excepción: permite a los jueces de familia autorizar matrimonios de menores de edad mediante una dispensa especial.

Por otro lado, el Alto Comisionado para la Planificación (HCP) desveló que el 70% de las adolescentes marroquíes de entre 15 y 19 años sufrió alguna forma de violencia machista en 2025. En ese sentido, un informe conjunto de las redes de la sociedad civil Injad y Mujeres en Solidaridad documentó un total de 28,980 casos formales de violencia contra las mujeres reportados en Marruecos entre julio de 2024 y junio de 2025.

La llegada de Mansouri despertó expectativas entre organizaciones feministas, aunque su trayectoria no se ha caracterizado por mantener una agenda pública centrada en los derechos de las mujeres. Ha evitado posiciones firmes sobre debates como la prohibición de la poligamia o la igualdad en los derechos de herencia.