Tras seis años de retrasos, la megacárcel Renacer entra en su tramo final

Con 86% de avance, el complejo proyecta 1.974 nuevos cupos y se convirtió en una prioridad para el Gobierno de Abelardo De La Espriella

Entre siete pabellones y áreas de servicios, Renacer incorporará infraestructura para visitas, sanidad, talleres y sistemas de agua y energía

Después de más de seis años entre suspensiones, ajustes presupuestales y problemas administrativos, la megacárcel Renacer comienza a acercarse finalmente a su entrada en funcionamiento. El complejo, ubicado en Sabanas de San Ángel, departamento de Magdalena, registra 86% de avance físico y 75% de ejecución financiera.

La administración de Abelardo De La Espriella busca acelerar los trabajos pendientes y completar durante este año una infraestructura iniciada antes de su Gobierno. Según la Gobernación del Magdalena, los recursos necesarios para culminar las obras fueron asegurados después de nuevas reuniones entre autoridades nacionales y regionales.

Renacer aportará 1.974 plazas al sistema penitenciario colombiano, una capacidad considerada relevante para enfrentar el hacinamiento y mejorar las condiciones de reclusión. La Corte Constitucional también incluyó su terminación entre las medidas necesarias para ampliar la infraestructura disponible y garantizar condiciones adecuadas para las personas privadas de libertad.

Una megacárcel de 22 hectáreas y siete pabellones

Construido sobre un terreno de aproximadamente 22 hectáreas, el establecimiento contempla cerca de 60.000 metros cuadrados destinados a diferentes funciones penitenciarias y administrativas. Su diseño incluye siete pabellones, espacios para visitas, zonas de sanidad, talleres, oficinas administrativas y alojamiento destinado al personal de guardia.

También están previstos sistemas para tratamiento de agua y generación de energía solar, componentes destinados a respaldar la operación cotidiana del complejo penitenciario. Aún no se sabe si Renacer estará reservada exclusivamente para miembros de organizaciones criminales, pandillas o internos clasificados como de máxima peligrosidad o que tipo de miembros.

Actualmente, su capacidad oficial corresponde a 1.974 personas privadas de libertad, aunque versiones anteriores del proyecto contemplaron cifras superiores durante etapas previas de planificación. En 2021 se llegó a plantear una capacidad cercana a 3.500 internos, pero posteriormente las autoridades establecieron el número vigente de plazas.[img1]

Por su tamaño, distribución en pabellones y concentración de servicios dentro de un mismo recinto, Renacer responde al formato de un complejo penitenciario de gran escala. La magnitud del proyecto y su organización interna evocan el modelo de grandes complejos penitenciarios visto en El Salvador, pero con características propias del sistema colombiano.

Accesos y servicios todavía condicionan la apertura

Terminar los edificios no será suficiente para que Renacer pueda comenzar inmediatamente a recibir personas privadas de libertad dentro de sus instalaciones. Todavía deben completarse la dotación, los servicios operativos y varios trabajos relacionados con la carretera que permitirá acceder adecuadamente al establecimiento.

Uno de los puntos pendientes corresponde al corredor entre el desvío de la Ruta del Sol y el sector conocido como Estación Villa. Autoridades del Magdalena comenzaron estudios para determinar las intervenciones necesarias y coordinar responsabilidades con entidades nacionales, municipales y responsables de infraestructura vial.

Durante una visita interinstitucional participaron representantes del Ministerio de Justicia, la Unidad de Servicios Penitenciarios y Carcelarios y el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario. Los equipos revisaron tanto las instalaciones internas como las condiciones necesarias para convertir una obra todavía inconclusa en un establecimiento plenamente operativo.

Renacer fue contratada en 2019 y comenzó su construcción durante la administración de Iván Duque, antes de atravesar diferentes periodos de suspensión. Ahora, el Gobierno de De La Espriella busca completar una infraestructura heredada que podría convertirse en su primera megacárcel entregada durante esta administración.