Estados Unidos cierra una vía bancaria clave para emprendedores privados cubanos

Desde ahora, emprendedores cubanos necesitarán una licencia para recuperar fondos bloqueados en Estados Unidos

Negocios privados cubanos enfrentan nuevas barreras financieras después de que Washington eliminara una autorización bancaria implementada durante 2024

Una puerta financiera que permanecía abierta desde 2024 acaba de cerrarse para emprendedores privados cubanos con cuentas dentro del sistema bancario estadounidense. Desde el 30 de septiembre, determinadas cuentas deberán quedar bloqueadas, mientras sus titulares necesitarán autorización específica para recuperar el acceso al dinero.

La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), perteneciente al Departamento del Tesoro estadounidense, revocó el permiso que facilitaba estas operaciones desde mayo de 2024. Aquella autorización permitía abrir y mantener cuentas para determinadas transacciones autorizadas o exentas de las restricciones estadounidenses relacionadas con Cuba.

Bajo esa autorización, los emprendedores podían gestionar sus cuentas desde Cuba, Estados Unidos o terceros países y efectuar determinadas transferencias relacionadas con operaciones permitidas. Ahora, los bancos alcanzados por la jurisdicción estadounidense deberán bloquear las cuentas correspondientes, reportar los fondos y esperar una licencia específica para liberarlos.

Por qué Estados Unidos puede bloquear estas cuentas

Aunque los titulares sean ciudadanos cubanos, Washington puede imponer estas condiciones porque las cuentas están abiertas en instituciones sometidas a la jurisdicción financiera estadounidense. Por ello, las entidades bancarias deben cumplir las regulaciones y sanciones administradas por autoridades estadounidenses cuando mantienen o procesan los fondos alcanzados.

El cambio forma parte de un paquete regulatorio más amplio impulsado por la administración de Donald Trump para endurecer determinadas restricciones financieras relacionadas con Cuba. Entre sus fundamentos aparecen el Memorando Presidencial de Seguridad Nacional 5 y la Orden Ejecutiva 14404, vinculados con la política estadounidense hacia Cuba.

Según los objetivos declarados por Washington, este marco busca restringir operaciones vinculadas con entidades asociadas al aparato militar, de inteligencia o seguridad cubano. Paralelamente, el memorando establece como objetivo fomentar un sector privado cubano independiente, aunque esta modificación afecta directamente una facilidad bancaria concedida a emprendedores privados.

La restricción tampoco significa que todas las cuentas pertenecientes a ciudadanos cubanos queden automáticamente congeladas dentro del sistema financiero de Estados Unidos. Permanece una autorización más limitada para recibir determinados pagos derivados de actividades permitidas y posteriormente remitir esos fondos hacia Cuba.

Qué consecuencias puede tener para los negocios cubanos

Para los emprendedores afectados, la consecuencia inmediata consiste en perder la disponibilidad ordinaria del dinero hasta conseguir una autorización específica de la OFAC. También desaparece una herramienta que permitía gestionar determinadas operaciones comerciales mediante cuentas estadounidenses con mayor flexibilidad que el mecanismo todavía vigente.[img1]

El endurecimiento alcanza además las llamadas transacciones U-Turn, utilizadas cuando una institución estadounidense intermediaba transferencias cuyo origen y destino estaban fuera del país. Desde el 30 de septiembre, los bancos estadounidenses ya no pueden procesar esas operaciones relacionadas con Cuba bajo la autorización anteriormente disponible.

Las consecuencias también podrían extenderse más allá de las cuentas directamente bloqueadas, especialmente cuando negocios cubanos necesiten realizar pagos vinculados con compras internacionales. Los bancos de terceros países podrían reforzar sus controles de cumplimiento y debida diligencia ante las nuevas restricciones.

Ese escenario puede añadir obstáculos para empresas privadas cubanas que participan en importaciones de alimentos, combustibles y otros productos destinados al mercado de la isla. Así, el cambio no elimina todas las operaciones financieras permitidas, pero reduce considerablemente una conexión bancaria disponible desde 2024 para determinados emprendedores cubanos.