Bolsonaro pone una condición para revelar sus cuentas: Lula debe retroceder hasta 2003

Tras el desafío de Lula, Bolsonaro respondió con una contraoferta que amplía la revisión de cuentas y comunicaciones hasta 2003

Además de información financiera y telefónica, el senador reclama conocer reuniones oficiales, vuelos presidenciales y gastos realizados con tarjetas públicas

A cuatro días de las elecciones presidenciales en Brasil, una disputa sobre información privada enfrenta a los candidatos Flávio Bolsonaro y Luiz Inácio Lula da Silva. Ambos aceptaron revelar registros bancarios y telefónicos ante las autoridades, pero establecieron condiciones diferentes para concretar el intercambio.

Mediante un escrito presentado este miércoles 21 de octubre, Flávio Bolsonaro manifestó ante el Tribunal Superior Electoral su disposición a revelar información bancaria, fiscal y telefónica. Sin embargo, exigió que Lula permita revisar sus propios registros desde 2003, cuando comenzó su primer mandato presidencial, y no solamente desde 2018.

La propuesta del senador contempla los últimos 20 años de información financiera y comunicaciones, incluidos los registros correspondientes a sus empresas y familiares directos. Su defensa cuestionó el período ofrecido por Lula y sostuvo en el documento: "Brasil quiere todo el cajón".

Qué propuso Lula y por qué Bolsonaro exige más información

Esta iniciativa comenzó durante el primer debate presidencial del 18 de octubre, cuando Lula propuso que ambos candidatos entregaran sus registros privados a las autoridades electorales. El mandatario planteó utilizar esa información para examinar sus patrimonios y responder a las acusaciones cruzadas de corrupción durante la campaña.

Posteriormente, Lula presentó una autorización ante la Justicia Electoral y la Corte Suprema para permitir el acceso a sus registros bancarios y telefónicos. La propuesta también incluye a sus cinco hijos y está condicionada a que Bolsonaro autorice una revisión equivalente de su información personal y familiar.[img1]

Durante una actividad electoral en Porto Alegre, Lula cuestionó además la compra de una propiedad atribuida a Bolsonaro, valorada en aproximadamente dos millones de dólares. El presidente pidió explicaciones sobre el origen de los recursos utilizados para adquirirla y defendió la necesidad de examinar las acusaciones mediante las autoridades competentes.

Por su parte, los abogados de Bolsonaro consideran insuficiente revisar únicamente las cuentas personales del mandatario, porque sostienen que posibles operaciones podrían involucrar a terceros. También solicitaron registros de reuniones en el Palacio de Planalto, vuelos oficiales relacionados con investigaciones recientes y gastos efectuados mediante tarjetas corporativas presidenciales.

Qué significa levantar el secreto bancario y telefónico

El secreto bancario protege la confidencialidad de información financiera, incluidos movimientos de cuentas, operaciones económicas y otros datos personales administrados por instituciones bancarias. Levantar esa protección permite que autoridades autorizadas accedan a información normalmente reservada, conforme a las condiciones establecidas para su revisión.

Por otra parte, el secreto telefónico protege información relacionada con las comunicaciones, incluidos registros de llamadas y otros datos sujetos a confidencialidad. Su levantamiento no implica necesariamente escuchar conversaciones, pues el alcance depende de la información solicitada y de las autorizaciones correspondientes.

En este caso, las propuestas buscan permitir que las autoridades examinen registros de ambos candidatos y sus respectivos entornos familiares. No obstante, presentar una autorización condicionada no significa que toda la información solicitada ya haya sido entregada o examinada.

La controversia ocurre antes de la segunda vuelta presidencial del domingo 25 de octubre, después de unos resultados electorales particularmente ajustados. En la primera vuelta, Bolsonaro obtuvo el 47,03% de los votos, frente al 45,16% conseguido por Lula, según el Tribunal Superior Electoral.