¿Es la geoingenería la solución al cambio climático?

Recientemente se han propuesto rociar partículas en la atmósfera para reflejar la luz solar y enfriar la Tierra, ¿cuál sería la efectividad?

La geoingeniería o intervención climática es un método que se ha comenzado a plantear para combatir el cambio climático y bajar la temperatura de la Tierra

Según la estimación más reciente del Panel Intergubernamental del Cambio Climático (PICC), el aumento en la temperatura a consecuencia del cambio climático será de entre 2.6 y 3.9 grados Celsius. Diversas soluciones se han planteado para prevenir este incremento y sus desastrosas consecuencias, como el aumento del nivel del mar, la desaparición de algunas especies y la migración forzada de muchas poblaciones. Entre las soluciones propuestas se ha mencionado la geoingeniería o la intervención climática, aunque aún se discute su efectividad y, sobre todo, los riesgos de usarse como solución al cambio climático.

De acuerdo a un estudio publicado en Environmental Research Letters, rociar aerosoles estratosféricos para espesar artificialmente la capa de aerosoles reflectantes en la estratosfera podría reducir los cambios climáticos promedio. Trabajos anteriores han demostrado que esto podría no compensar perfectamente los efectos del cambio climático, e incluso existe el riesgo de empeorarlos. Sin embargo, conseguir este objetivo sería sólo cuestión de aplicar la dosis correcta de geoingeniería, afirma el estudio.

Otros estudios se han centrado en teorizar el uso de geoingeniería solar para compensar el calentamiento global futuro en su totalidad. Con esto, se ha predicho en consecuencia una exacerbación del cambio climático en aproximadamente el 9% de la superficie terrestre. Sin embargo, afirma el estudio, al tener como objetivo una reducción de solo la mitad de este calentamiento, se observarían efectos adversos en 1.3% de la superficie terrestre. Estos efectos adversos exacerbados incluyen cambios en la disponibilidad del agua y, contrario a lo esperado, un aumento en la humedad en la zona y no en los niveles de sequía.

Pese a este optimismo, desde finales de 2019, un grupo de expertos en ciencia climática y ecología, reconocidos internacionalmente, se ha reunido de forma remota para discutir las consecuencias de la geoingeniería. A raíz de estas discusiones del Grupo de trabajo de biología de intervención climática, se publicó un estudio en la edición de abril de 2021 de Proceedings of the National Academy of Sciences.

Si bien la investigación científica se ha centrado en los efectos climáticos de reflejar una pequeña porción de la radiación solar para disminuir las temperaturas de la Tierra, casi ningún estudio indaga en sus efectos en los sistemas ecológicos. Según dicho estudio, los impactos y riesgos de la modificación de la radiación solar varían según el escenario de implementación. También según los efectos climáticos antropogénicos, la región geográfica, el ecosistema, la comunidad, la población y el organismo. Además, las interacciones complejas entre el sistema climático de la Tierra y los sistemas vivos afectarían aún más los impactos y riesgos de la modificación de la radiación solar, afirman los investigadores.

Incluso si se procediera de forma segura con este tipo de intervenciones climáticas, la geoingeniería sólo ofrece una solución parcial del cambio climático. Según una investigación publicada en Earth System Dynamics, formar nubes de ácido sulfúrico en la atmósfera superior en distintos lugares podría ayudar a bloquear parte de la radiación solar. No obstante, el impacto regional de la geoingeniería depende de de cuántas emisiones de gases de efecto invernadero se reduzcan simultáneamente. Según el estudio, sólo mediante esfuerzos masivos para reducir las emisiones de carbono y eliminar los gases de efecto invernadero de la atmósfera se pueden utilizar pequeñas dosis de geoingeniería para ayudar a reducir los aspectos más peligrosos del calentamiento global.

Aunque muchos puedan presentar a la geoingeniería como una solución única o definitiva para el cambio climático, esto podría no ser así. Antes de llevar a cabo cualquier medida de este tipo, se debe estudiar a fondo sus efectos en los ecosistemas y en los procesos geoquímicos terrestres. Además, pese a su posible utilidad, sigue siendo primordial reducir las emisiones de gases de efecto invernadero resultantes de procesos industriales contaminantes.