Bogotá,
Martín Olivera
Crédito foto: x @petrogustavo
El activista y creador de contenido colombiano Franklin Humberto Coral Garrido, conocido como Beto Coral, regresó deportado tras permanecer un mes bajo custodia migratoria estadounidense. Su llegada cerró un proceso iniciado con su detención en Arizona y abrió gestiones para trasladar a su familia desde Estados Unidos.
Coral aterrizó en Bogotá a bordo de un vuelo coordinado por el Gobierno colombiano para retornar ciudadanos deportados desde territorio estadounidense. Autoridades nacionales activaron un protocolo de atención y protección, mientras representantes diplomáticos confirmaron que continuarán siguiendo la situación de sus familiares.
El colombiano vivía en Estados Unidos desde 2015, cuando ingresó legalmente y posteriormente inició una solicitud de asilo político. Ese trámite permanecía pendiente cuando agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas lo detuvieron el 16 de junio en Arizona.
Conocido por sus publicaciones sobre política colombiana, Coral reunió una amplia audiencia digital mediante comentarios, denuncias y contenidos dirigidos principalmente a seguidores latinoamericanos. También escribió el libro El día que mataron a mi padre, publicado en 2023, sobre la desaparición del capitán policial Humberto Coral Caballero.
El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos atribuyó la detención a la pérdida de su estatus migratorio y la ausencia de autorización vigente. Según esa dependencia, Coral permanecía en territorio estadounidense después del vencimiento de su visa, motivo utilizado para iniciar su expulsión.
Coral rechazó públicamente esa explicación y aseguró que mantenía una solicitud de asilo pendiente, además de un permiso de trabajo. El activista sostuvo que ingresó legalmente, cumplió las normas estadounidenses y no había cometido delitos durante su permanencia en el país.
"No soy un criminal. Soy un colombiano que ingresó legalmente a Estados Unidos, solicitó asilo siguiendo los procedimientos establecidos y durante 11 años cumplió la ley", afirmó en un comunicado difundido después de su detención.Tras regresar, anunció que había renunciado a continuar buscando protección migratoria estadounidense y evitó detallar inmediatamente las circunstancias de su arresto. "Primero que todo, la dignidad. He renunciado a cualquier posibilidad de un asilo político en los Estados Unidos", declaró después de aterrizar.
La detención ocurrió después de que Coral presentara una denuncia penal en Florida contra el entonces candidato presidencial colombiano Abelardo de la Espriella. El activista señaló una presunta grabación ilegal de una llamada, conducta sancionada por la legislación de ese estado estadounidense.
x @Betocoralg
Información atribuida a un memorándum conocido por The New York Times indicó que el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, autorizó su detención. El documento vinculó la decisión con actividades políticas realizadas desde plataformas estadounidenses, aunque Coral negó haber vulnerado alguna norma del país.
Su regreso se produjo junto con otros ciudadanos colombianos deportados, quienes recibieron atención migratoria y apoyo institucional al llegar. El Ministerio de Relaciones Exteriores informó que también adelanta gestiones para facilitar la salida de la familia del activista desde Estados Unidos.
Coral permaneció aproximadamente un mes detenido y vivió más de una década en territorio estadounidense desde su llegada durante 2015. Su deportación concluyó con el retorno a Colombia, mientras las autoridades mantienen abierto el acompañamiento consular para sus familiares.