
Foto: Martin Olivera (Composición/NotiPress)
Una nueva conmemoración del 20 de julio reúne memoria histórica, ceremonias públicas y una transición institucional que marcará el cierre de un gobierno. La celebración recuerda el movimiento ciudadano que abrió el proceso emancipador de Colombia, aunque la separación definitiva del dominio español necesitó varios años de conflictos políticos y militares.
Cada 20 de julio, los colombianos recuerdan los acontecimientos ocurridos en 1810 en Santafé, actual Bogotá, capital del entonces Virreinato de la Nueva Granada. La fecha fue reconocida oficialmente como fiesta nacional mediante la Ley 60 del 8 de mayo de 1873.
Aquella jornada comenzó con un incidente planificado alrededor de un objeto decorativo solicitado al comerciante español José González Llorente. El episodio, conocido como el Florero de Llorente, permitió movilizar a la población reunida durante el tradicional día de mercado.
Una revuelta abrió un proceso que continuó hasta 1819
Líderes criollos habían preparado el encuentro para presionar a las autoridades coloniales y establecer una junta de gobierno con mayor autonomía política. La multitud rodeó el cabildo, exigió cambios administrativos y respaldó la firma del Acta de Independencia durante la noche.
El documento no produjo una ruptura inmediata y absoluta con la monarquía española, debido a que todavía reconocía al rey Fernando VII. Su firma representó, principalmente, el comienzo de un proceso político que se extendió por distintas provincias de la Nueva Granada.
Durante los años siguientes, el territorio atravesó divisiones internas, enfrentamientos entre proyectos regionales y la reconquista española dirigida por Pablo Morillo. La independencia militar quedó consolidada después de la Batalla de Boyacá, librada el 7 de agosto de 1819.
El triunfo del ejército libertador, comandado por Simón Bolívar y Francisco de Paula Santander, debilitó el control realista sobre el centro del territorio. Colombia conservó el 20 de julio como fecha nacional porque simboliza el inicio político de su formación republicana.
Actos públicos coinciden con el relevo presidencial
La conmemoración de 2026 incluye ceremonias militares, actividades culturales, movilizaciones ciudadanas y la instalación del Congreso elegido para el periodo 2026-2030. Bogotá concentra actos encabezados por el presidente saliente Gustavo Petro, mientras Medellín recibe actividades con participación del mandatario electo Abelardo de la Espriella.
x @ABDELAESPRIELLA / x @petrogustavo
Petro programó su última intervención ante el Congreso antes de finalizar su mandato constitucional el próximo 7 de agosto. También convocó concentraciones públicas para respaldar las reformas promovidas durante su administración y despedirse de sus seguidores en la capital colombiana.
De la Espriella participó en ceremonias conmemorativas antes de asumir la Presidencia, después de que la autoridad electoral confirmó su victoria. Su presencia en Medellín coincidió con el desfile militar y con actividades relacionadas con proyectos de infraestructura en Antioquia.
Su posesión está prevista para el 7 de agosto, fecha vinculada históricamente con la Batalla de Boyacá y la consolidación independentista. La ceremonia abrirá un mandato de cuatro años y completará el relevo entre el gobierno saliente y la nueva administración.
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