Bogotá,
Martín Olivera
Crédito foto: Martin Olivera (Composición/NotiPress)
Una caída histórica de la inversión productiva dejó a Colombia en una posición más débil frente a economías latinoamericanas comparables. La reducción limita infraestructura, modernización empresarial y capacidad de crecimiento, mientras el país enfrenta mayores costos para financiarse.
El deterioro aparece en la Formación Bruta de Capital Fijo (FBKF), indicador que mide inversión en activos duraderos. Ese rubro incluye carreteras, edificaciones, maquinaria, equipos e infraestructura usada para ampliar la capacidad productiva de una economía.
De 2015 a 2025, la inversión en Colombia bajó de 23,4% a 15,2% del producto interno bruto (PIB). La caída de 8,2 puntos porcentuales fue la más pronunciada frente a Chile, Perú y Brasil.
El Observatorio Fiscal de la Universidad Javeriana señaló: "El país invierte menos que antes y también ha perdido posición relativa frente a sus pares". Esa pérdida de posición reduce la capacidad económica para expandirse en el mediano y largo plazo.
La dificultad no se reduce a una menor inversión en activos productivos. Colombia también enfrenta un aumento del riesgo país, medido por el Emerging Market Bond Index (EMBI), referencia usada por inversionistas para evaluar economías emergentes.
Después de 2021, Colombia pasó a ser percibida como la economía más riesgosa del grupo analizado. Esa condición encarece el acceso al crédito para el Estado, las empresas y los hogares.
El informe indicó: "Esto implica que debe pagar tasas de interés más altas para financiarse, tanto en el sector público como en el privado". Mayores tasas elevan el costo de nuevos proyectos y reducen la rentabilidad esperada por inversionistas.
Cuando sube el costo de la deuda pública, una parte mayor del presupuesto se destina al pago de intereses. Ese cambio reduce recursos disponibles para obras, infraestructura, inversión social y programas vinculados al desarrollo productivo.
La presión también alcanza al sector privado, porque las empresas enfrentan créditos más caros para ampliar operaciones. En ese contexto, algunos proyectos pueden aplazarse ante costos financieros más altos y menor previsibilidad económica.
El Observatorio Fiscal explicó que no toda deuda genera la misma confianza entre inversionistas. Endeudarse para construir infraestructura productiva no produce la misma percepción que financiar gastos corrientes con recursos prestados.
Chile y Perú conservaron niveles de inversión relativamente estables durante el período analizado. Ambos países aparecen con una combinación más favorable entre inversión productiva y costos de financiamiento dentro de la comparación regional.
Brasil había mostrado históricamente mayores niveles de riesgo dentro del grupo comparado. Sin embargo, Colombia perdió su posición intermedia después de 2021 y quedó en una zona financiera menos favorable.
El cambio afecta la lectura regional sobre la economía colombiana, porque combina menor inversión con financiamiento más costoso. Esa relación puede reducir el margen para ejecutar proyectos públicos y privados de largo plazo.
La comparación muestra una desventaja concreta frente a Chile y Perú, donde la inversión mantiene mayor estabilidad relativa. También evidencia un retroceso frente a Brasil, economía que antes aparecía con indicadores de riesgo más altos.