Colombia teme una explosión de hipopótamos y prepara nuevas medidas para contenerla

 21-09-2026
Martín Olivera
   
Portada | Colombia
Foto: x @MinAmbienteCo

Foto: x @MinAmbienteCo

Cuatro hipopótamos llevados a Colombia durante los años ochenta terminaron originando una población invasora que continúa extendiéndose por la cuenca del río Magdalena. Décadas después, las autoridades preparan nuevas medidas para contener su crecimiento, aunque el país ya dispone de una estrategia oficial adoptada en 2024.

El Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible comenzó reuniones con autoridades regionales y entidades científicas para construir un nuevo plan enfocado en el Magdalena Medio. Las conversaciones incluyen al Instituto Alexander von Humboldt y corporaciones ambientales de territorios donde la presencia de estos animales se ha extendido.

Fabio Arjona, ministro de Ambiente, indicó que las decisiones buscarán proteger los cuerpos de agua, conservar la biodiversidad y reducir riesgos para las comunidades. "De aquí va a salir un plan de acción respaldado con toda la ciencia disponible para poder llegar a mecanismos que nos permitan disminuir el impacto", afirmó Arjona.

De las mascotas de Pablo Escobar a una especie invasora

La historia comenzó cuando el narcotraficante Pablo Escobar llevó cuatro hipopótamos a su zoológico privado en la Hacienda Nápoles durante la década de 1980. Tras su muerte en 1993, otros animales fueron trasladados, pero los hipopótamos permanecieron allí y posteriormente se dispersaron por la cuenca del Magdalena.

Su reproducción encontró condiciones favorables por la disponibilidad de alimento y cuerpos de agua, además de la ausencia de depredadores naturales capaces de controlar la población. Estimaciones citadas del Instituto Humboldt sitúan actualmente la población cerca de 200 individuos y proyectan alrededor de 1.000 ejemplares para 2035 sin controles adecuados.

Desde 2022, los hipopótamos están declarados en Colombia como especie exótica invasora por sus posibles efectos sobre ecosistemas ajenos a estos grandes mamíferos. Su expansión puede modificar cuerpos de agua y afectar especies nativas como manatíes, nutrias, chigüiros y tortugas de río.

También existe preocupación por las comunidades ubicadas en zonas donde los animales aparecen cerca de actividades humanas, áreas rurales y espacios utilizados por pescadores. Reducir su reproducción busca contener precisamente ese crecimiento poblacional y limitar una expansión que aumentaría los impactos ecológicos y los encuentros con personas.

Qué ocurrió con la eutanasia y el plan vigente

Para enfrentar esta problemática, Colombia dispone del Plan para la Prevención, Control y Manejo del Hipopótamo, adoptado mediante la Resolución 0774 de 2024. Entre sus herramientas figuran caza de control, traslocación, confinamiento, sistemas de alerta temprana e intervención social para manejar la expansión de la especie.

x @MinAmbienteCo

x @MinAmbienteCo

En abril de 2026, el Ministerio publicó además un protocolo que permite aplicar eutanasia física y química bajo condiciones técnicas y de bienestar animal. Esa alternativa avanzó después de explorarse traslados de ejemplares hacia otros países, entre ellos India, México y Filipinas.

Por ahora, las autoridades no han precisado si el nuevo plan modificará esas medidas, las complementará o cambiará la forma de aplicarlas. Esa definición dependerá del trabajo técnico pendiente entre instituciones ambientales y científicas involucradas en el manejo de los hipopótamos del Magdalena Medio.




DESCARGA LA NOTA  SÍGUENOS EN GOOGLE NEWS