
Foto: x @USEmbassyBogota
La persecución de redes criminales que cruzan fronteras sumará una nueva estructura conjunta entre Estados Unidos y Colombia, enfocada en delitos de alto impacto. El acuerdo busca conectar capacidades investigativas, intercambio de información y apoyo técnico para seguir organizaciones que operan mediante distintas economías ilegales.
A través de un memorando de entendimiento, Colombia y Estados Unidos formalizaron la creación de una Unidad de Investigación Criminal Transnacional dentro de la Fiscalía colombiana. La estructura funcionará en el Cuerpo Técnico de Investigación, conocido como CTI, y será acreditada por la Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional de Estados Unidos, HSI.
Su creación amplía una cooperación que ya incluye una unidad acreditada junto con la Policía Nacional de Colombia y extiende ese esquema hacia la Fiscalía. El nuevo equipo tendrá capacidad para desarrollar investigaciones relacionadas con narcotráfico, contrabando, tráfico de armas, minería ilegal, lavado de activos y trata de personas.
Una unidad con investigadores, apoyo técnico y recursos
Los integrantes serán seleccionados por el CTI entre sus unidades especializadas y permanecerán dentro de la estructura durante un periodo mínimo de tres años. Un funcionario de la Fiscalía con experiencia en supervisión asumirá la coordinación y tendrá a su cargo la operación diaria de la unidad investigativa.
Como parte del acuerdo, Estados Unidos aportará capacitación, asistencia técnica, recursos y equipos, sujetos a la disponibilidad de fondos para las acciones conjuntas. Ese respaldo permitirá complementar el trabajo de los investigadores colombianos y fortalecer la coordinación necesaria para abordar organizaciones con operaciones en diferentes territorios.
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El mecanismo también contempla un intercambio de información más ágil, elemento relevante para identificar conexiones entre personas, bienes, recursos financieros y actividades ilícitas. Todas las iniciativas desarrolladas mediante esta cooperación deberán ajustarse a las normas penales de Colombia, donde funcionará formalmente la nueva estructura.
Las investigaciones sobre tráfico ilícito de migrantes también formarán parte de los campos de trabajo contemplados dentro de esta cooperación bilateral. El objetivo planteado es identificar, desarticular y desmantelar grupos de crimen organizado mediante investigaciones coordinadas y capacidades compartidas entre las autoridades participantes.
Cinco años para ampliar la cooperación investigativa
El memorando tendrá una vigencia de cinco años y contempla la posibilidad de renovación, dando continuidad a una relación institucional construida durante años de cooperación. Su alcance busca profundizar la coordinación operativa entre autoridades encargadas de perseguir delitos que no se limitan a un solo territorio nacional.
La iniciativa amplía la cooperación entre ambos gobiernos en seguridad, justicia y combate contra organizaciones criminales transnacionales. Su funcionamiento estará concentrado en tareas investigativas concretas, intercambio de información y desarrollo de operaciones bajo la legislación penal colombiana.
Durante la firma participaron representantes de la Fiscalía General de la Nación, el CTI, HSI y la Embajada de Estados Unidos en Colombia. Para ambos países, la estructura representa una vía adicional para coordinar investigaciones frente a organizaciones capaces de mover personas, mercancías y ganancias ilícitas entre fronteras.
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